El 2025 fue un año de trabajo constante y de aprendizajes que nos confirman algo en lo que creemos profundamente: la prevención sí funciona cuando se hace con cercanía, continuidad y participación de la comunidad.
A lo largo del año implementamos el modelo Momento de Decisión, en sus modalidades Aprende, Consciente y Formativo, llevando talleres y espacios de reflexión a escuelas y comunidades de Sinaloa, con el objetivo de fortalecer la toma de decisiones informadas frente al consumo de sustancias.
Llegamos a más escuelas y comunidades
Durante el periodo enero–diciembre de 2025, tuvimos presencia en 9 municipios, trabajando en 61 escuelas y acompañando a 7,130 estudiantes.
Además, involucramos a 220 madres, padres y tutores y a 66 docentes, convencidos de que la prevención es más efectiva cuando se construye desde la familia y la escuela.
Este año también marcó un paso importante con la llegada del programa al municipio de Eldorado, ampliando nuestra presencia territorial y acercando el modelo a nuevas comunidades.
Menor intención de consumo después de los talleres
Uno de los resultados más relevantes del año es que, después de las intervenciones, disminuyó la intención de consumo en todas las sustancias evaluadas, especialmente en aquellas de mayor presencia entre adolescentes.
Algunos ejemplos claros:
- Alcohol: la intención de consumo bajó de 11.2% a 9.6%
- Tabaco: pasó de 6.2% a 3.8%
- Vapeadores: disminuyó de 9.0% a 7.9%
- Marihuana: bajó de 4.9% a 2.7%
Estos datos reflejan que, tras los talleres, menos estudiantes expresan intención de consumir, un indicador clave para la prevención temprana.
Lo que niñas, niños y adolescentes propusieron para prevenir desde sus escuelas
Más allá de los números, uno de los aprendizajes más valiosos del 2025 fue escuchar la voz de niñas, niños y adolescentes. En los espacios de reflexión, las y los estudiantes compartieron propuestas concretas para fortalecer la prevención dentro de sus propias escuelas.
Entre las ideas más mencionadas se encuentran:
- Crear espacios seguros de diálogo entre estudiantes para hablar de emociones, presiones y dudas.
- Impulsar actividades deportivas, artísticas y culturales como alternativas saludables para el tiempo libre.
- Realizar más talleres y pláticas preventivas que incluyan también a madres, padres y docentes.
- Desarrollar campañas escolares creadas por las y los propios estudiantes, con mensajes dirigidos a sus compañeros.
- Fortalecer la confianza con docentes y orientadores, para saber a quién acudir cuando se sientan en riesgo.
Estas propuestas muestran que, cuando se les da la palabra, las y los estudiantes no solo identifican riesgos, sino que también construyen soluciones colectivas.
Cerramos 2025 con la convicción de seguir
El cierre de 2025 nos deja la certeza de que informar, escuchar y acompañar sí genera cambios reales. Seguiremos trabajando para que más niñas, niños y adolescentes cuenten con herramientas para decidir, más familias tengan información para acompañar y más escuelas se conviertan en espacios protectores.
El 2026 nos espera con nuevos retos, pero también con la confianza de que vamos por el camino correcto.
