Las consecuencias de no prevenir adicciones

El 27 de junio del 2022 se dio a conocer el informe mundial sobre las drogas realizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) donde se destaca las tendencias del cannabis posterior a su legalización, el impacto ambiental de las drogas ilícitas y el consumo de drogas entre mujeres y personas jóvenes.

Según el Informe, alrededor de 284 millones de personas entre 15 y 64 años consumieron drogas en todo el mundo en 2020, lo que supone un aumento del 26% respecto a la década anterior. Las personas jóvenes están consumiendo más drogas y los niveles de consumo actuales en muchos países son más altos que los de la generación anterior. En África y América Latina, las personas menores de 35 años representan la mayoría de quienes reciben tratamiento por trastornos relacionados con el consumo de drogas.

Estas cifras nos hablan de las necesidades tan grandes que tenemos en la actualidad en materia de prevención de adicciones, ya que cada vez las edades de inicio de consumo son menores y las cantidades de personas que demandan tratamiento por una adicción son mayores.
Los programas preventivos que se han diseñado a través del tiempo han estado perdiendo la batalla ante la innovación de diferentes sustancias, ya que pareciera que entre la misma población existe la recomendación directa de estas nuevas sustancias, sobre todo sintéticas, para las que se argumenta tener efectos de mayor placer, o incluso, que dan mayor energía.

Tal es el caso del fentanilo, un opioide sintético similar a la morfina, pero entre 50 y 100 veces más potente. Se trata de una droga que controla el dolor y las emociones y pasó de ser un medicamento que se recomienda para dolores muy intensos, sobre todo en pacientes con problemas oncológicos, a ser usado inadecuadamente como una droga para llenar vacíos de sus consumidores.

El consumo de opioides especialmente el fentanilo es la causa de muerte número 1 en Estados Unidos. Del año 2000 a la fecha hay más de un millón de muertes por sobredosis de fentanilo. En México y especialmente en Sinaloa se han decomisado cantidades exorbitantes de este sintético y, al parecer, aún no hay consumos tan fuertes como en Estados Unidos, sin embargo, las autoridades locales ya alertan sobre casos de personas detenidas por consumo de fentanilo y se han asegurado 71 laboratorios clandestinos donde se produce esta sustancia.
Cada vez son más el número de jóvenes que se involucran no solo en el uso y abuso de sustancias también en su elaboración y distribución, uno de los principales argumentos de ellos es la falta de oportunidades laborales y el no congeniar con el sistema educativo. Lamentablemente, es característico que estos adolescentes terminen de dejar de asistir a la escuela.

Estas son algunas de las consecuencias de no prevenir adicciones de manera efectiva, seguimos viendo programas tradicionales donde suponen que enviar un mensaje con la negativa al consumo de sustancias es suficiente para que niñez y juventud no lleguen a desarrollar adicciones, sin embargo, se deben analizar opciones más creativas de poder desarrollar programas integrales, no que quiten la curiosidad del individuo sino más bien que desarrollen las habilidades y capacidades para poder tomar decisiones más acertadas para tener una vida saludable y plena.

Hablemos de prevención de adicciones

Prevención es el conjunto de acciones dirigidas a identificar, evitar, reducir, regular o eliminar el consumo no terapéutico de sustancias psicoactivas, como riesgo sanitario, así como sus consecuencias físicas, psíquicas, económicas, familiares y sociales, de acuerdo con la Comisión Nacional contra las Adicciones.

La Conadic la divide en prevención indicada, prevención selectiva y prevención universal.

Aunque es una definición fácil de entender, llevar programas en materia de prevención de adicciones que sean efectivos parece ser un reto bastante robusto, ya que, de acuerdo con la misma Conadic, el consumo de drogas químicas se dispara en el país donde el cristal y fentanilo ha incrementado su consumo en un 500% en los últimos ocho años. Es decir, del 2013 a la fecha.

Si bien es una cifra alarmante, es necesario saber que tanto el cristal y el fentanilo no son las sustancias con las que se comienza a consumir drogas, ya que la Encuesta Nacional de Adicciones (Encodat) 2017 sostiene que las sustancias de inicio en México siguen siendo el alcohol en un 45% y el tabaco con un 35%.

En noviembre 2021, la asociación civil Sociedad Educadora de Sinaloa realizó un diagnóstico con personas que están activas consumiendo alguna sustancia que corresponde a una muestra representativa del Estado de Sinaloa. Dicho diagnóstico revela que la edad de inicio promedio de un sinaloense son los 11 años.

Recordemos que tanto el alcohol y el tabaco son sustancias legales para mayores de 18, sin embargo, las estadísticas nos dicen que es en edades mucho más tempranas cuando se comienza a consumir. Por ello, si vamos a hablar de prevención de adicciones se tendría que enfocar más en las sustancias de inicio y en aquello que motiva a un adolescente a consumir por primera vez.

Hablar de prevención de adicciones también es hablar de fortalecer a las personas emocionalmente, Planet Youth una organización reconocida a nivel mundial, argumenta que la falta de apoyo paternal, de control y de colaboración con otros padres es el mayor factor de riesgo en relación con el consumo de drogas.

Aquí vemos, entre otros, gran número de horas de inactividad sin supervisión ni organización (básicamente, sin tener nada productivo que hacer); una supervisión descuidada y falta de claridad en las penalizaciones de conductas.
Planet Youth enfocan sus esfuerzos en actividades organizadas, deportivas y de otra índole; ofrece a los niños y niñas la oportunidad de comprometerse a participar en un método de formación de carácter positivo basado en valores, lo cual reduce el tiempo que podrían dedicar a otras cosas negativas, como el consumo de drogas.

Encontrar compromiso e interés en dichas actividades también reduce la probabilidad de consumo de droga en un futuro. Los resultados que han alcanzado en Islandia entre 1997 y 2022, se duplicó el porcentaje de jóvenes de 15 y 16 años que reportaron que, frecuentemente o casi siempre, pasan tiempo con sus padres entre semana (del 23 % al 46 %); asimismo, el porcentaje participaba en actividades deportivas organizadas al menos cuatro veces por semana creció del 24% al 42%. Mientras tanto, el consumo de tabaco, alcohol y marihuana cayó bruscamente en este grupo de edad.

Tanto en México como en Sinaloa se deben analizar los programas preventivos en cuanto a adicciones se refiere, ya que muchos de ellos están más enfocados en satanizar las sustancias y se deja de largo los temas socioemocionales, o incluso, algo que puede parecer tan básico como lo es la propia comunicación dentro del sistema familiar.