¿Sinaloa fue excluido de la ENCODAT 2025?

 

En diciembre de 2025, la Secretaría de Salud publicó nuevamente la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) , un ejercicio que había permanecido pausado desde 2016 y que se retoma en un contexto nacional marcado por transformaciones sociales, sanitarias y de seguridad. Desde su creación, la ENCODAT ha sido una herramienta clave para la identificación de tendencias en el consumo de sustancias, la detección de problemáticas emergentes y la orientación de los esfuerzos tanto gubernamentales como de la sociedad civil en materia de prevención y atención de adicciones.

En el caso de Sinaloa, durante el año previo al levantamiento de la encuesta se registró un incremento significativo de enfrentamientos entre facciones delictivas, lo que derivó en un deterioro del clima de seguridad y un aumento de la violencia en la entidad. Debido a este contexto de violencia y con el objetivo de salvaguardar la integridad del personal de campo, Sinaloa fue excluido de la muestra de la ENCODAT 2025, redistribuyéndose su carga muestral entre las entidades restantes de la región.

Ante esta ausencia de información oficial, desde Sociedad Educadora se han realizado esfuerzos propios de levantamiento y análisis de datos en niñas, niños y adolescentes, con el fin de contrastar la realidad estatal con las estadísticas nacionales que, en esta edición, no contemplan a la entidad.

La ENCODAT 2025 visibiliza elementos particularmente relevantes para la comprensión actual del fenómeno del consumo de sustancias, tales como la incorporación de la salud mental como eje analítico, el desplazamiento de las sustancias de primer consumo y la desregulación de la publicidad digital de dispositivos asociados al consumo. Estos factores emergen como detonantes sustantivos del uso temprano y problemático de drogas. En este contexto, y a modo de ejercicio comparativo, Sociedad Educadora contrastó los resultados nacionales de la ENCODAT con los datos del Índice Global de Probabilidad de Consumo (IGPC), con el objetivo de articular las tendencias generales del país con la realidad específica de Sinaloa y subrayar los fenómenos endémicos que afectan a la sociedad sinaloense.

Salud mental y malestar psicológico

Una de las principales innovaciones metodológicas de la ENCODAT 2025 fue la incorporación de la salud mental como una categoría explícita dentro de los cuestionarios aplicados. Los datos presentados en su resumen técnico evidencian un incremento sostenido de los trastornos de salud mental desde inicios de los años 2000. Entre 1993 y 2023, los casos de trastornos mentales aumentaron en un 143%, dejando una serie de consecuencias sociales y personales, entre las que destaca el incremento de la ideación y conducta suicida. Tan solo en 2024 se registraron 9 mil defunciones por suicidio en el país. De manera paralela, una de cada cuatro personas en México reporta padecer malestar emocional, condición que incrementa su vulnerabilidad frente a conductas de riesgo.

 

Este fenómeno se replica en la población juvenil de Sinaloa. De acuerdo con datos del IGPC, el estado forma parte de estas estadísticas preocupantes. En una muestra de 3,890 niñas, niños y adolescentes de nivel primaria y secundaria, encuestados por Sociedad Educadora, el 43% presenta una autoestima deteriorada, caracterizada por desconfianza en sus propias habilidades y baja aceptación personal. A ello se suma que, con frecuencia, las y los adolescentes manifiestan dificultades para hablar sobre su malestar emocional con personas cuidadoras, lo que limita las posibilidades de acompañamiento oportuno.

En conjunto, este escenario configura un terreno fértil para la aparición y estratificación de problemáticas como la violencia, el consumo de alcohol y el uso de drogas, colocando a Sinaloa frente a una consecuencia social compleja y multifactorial.

 

La marihuana, el primer consumo y el riesgo del policonsumo

Como resultado de los factores previamente descritos, la ENCODAT 2025 reporta un incremento en la experimentación de primer consumo de sustancias como alucinógenos y estimulantes, al pasar de 10.3% en 2016 a 14.4% en 2025. No obstante, la marihuana continúa siendo la droga ilegal de mayor consumo en México, registrando un aumento aproximado del 4% en consumidores frecuentes.

En la juventud sinaloense persiste una narrativa en torno a la marihuana que desvirtúa los esfuerzos por incrementar la percepción de riesgo. Al igual que en el resto del país, la normalización de su uso ha permeado de manera progresiva en el imaginario juvenil. Este desconocimiento o minimización de sus efectos nocivos ha contribuido a que la marihuana se incorpore como una sustancia de experimentación de primer consumo, desplazando a otras drogas tradicionalmente asociadas al inicio.

La preocupación se acentúa al observar que la edad promedio de primer consumo se sitúa en los 17 años, y que 11.5% de los adolescentes encuestados por Sociedad Educadora manifiesta disposición a consumir marihuana antes de la mayoría de edad, considerando que la mayoría de las y los participantes tiene alrededor de 12 años.

En un contexto donde existe alta disponibilidad de sustancias, tanto naturales como sintéticas, se amplía el campo de vulnerabilidad y se favorece el policonsumo. En el caso de Sinaloa, entidad históricamente vinculada a la producción de narcóticos, la conjunción entre disponibilidad, vulnerabilidad emocional y normalización del consumo convierte a la cotidianidad juvenil en un factor de riesgo permanente.

Consumo de alcohol: contrastes entre la tendencia nacional y la realidad de Sinaloa

La ENCODAT 2025 muestra un comportamiento aparentemente contradictorio en relación con el consumo de alcohol. A nivel nacional, el consumo entre adolescentes disminuyó, tanto en la prevalencia de consumo alguna vez en la vida como en el último año. Sin embargo, uno de los hallazgos más relevantes es que la edad de inicio descendió, pasando de 13.6 a 13.2 años, lo que incrementa el riesgo de dependencia y de afectaciones a la salud a largo plazo.

En la población adulta, el consumo de alcohol continúa siendo elevado. Aunque se observa una disminución entre los hombres, el consumo aumentó de forma significativa en mujeres adultas, tanto en el consumo alguna vez en la vida como en el último año, lo que evidencia la necesidad de fortalecer estrategias de prevención y atención con enfoque de género.

Por otro lado, el consumo excesivo de alcohol mostró una reducción clara, particularmente en adolescentes, donde cayó a menos de la mitad. No obstante, iniciar el consumo a edades cada vez más tempranas sigue siendo uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de patrones problemáticos en etapas posteriores de la vida.

Cuando estos hallazgos se contrastan con los datos recabados por Sociedad Educadora en Sinaloa, emergen señales de alerta adicionales. De acuerdo con el IGPC:

 

Este contraste muestra que, aunque las cifras nacionales reflejan una disminución en la prevalencia adolescente, en Sinaloa persisten condiciones sociales y familiares que favorecen la exposición temprana al alcohol, aumentando la probabilidad de consumo problemático en la adolescencia y la adultez.

Riesgos digitales: el vapeo y las nuevas tendencias de consumo

A lo anterior se suma el papel de los entornos digitales como espacios propicios para la comercialización de dispositivos asociados al consumo de nicotina. La desregulación de la publicidad en internet ha facilitado el acceso a estos productos, especialmente entre la población joven. De manera paralela, los resultados de la ENCODAT evidencian el debilitamiento progresivo del consumo de tabaco tradicional, mientras que los cigarrillos electrónicos y vapeadores han ocupado ese lugar entre adolescentes.

La exposición a publicidad digital relacionada con estos productos aumentó en 10.4%, siendo los adolescentes el grupo con mayor prevalencia de uso.

 

En Sinaloa, el panorama refleja una baja percepción de riesgo asociada al consumo de nicotina. El 13% ya presenta un consumo cotidiano de vapeadores, y entre quienes aún no han tomado una decisión definitiva, una cuarta parte cuenta con familiares o amistades que consumen. El dato más preocupante es que 20% ya registra un primer consumo, lo que incrementa significativamente la probabilidad de continuidad.

Consideraciones finales

Los resultados de la ENCODAT 2025, contrastados con los datos del IGPC de Sociedad Educadora, evidencian una retroalimentación constante de los factores de riesgo en la población infantil y adolescente. La falta de herramientas para el manejo emocional, la exposición temprana a modelos normalizados de consumo de alcohol y drogas, así como la creciente influencia de los entornos digitales, configuran un escenario de alta vulnerabilidad.

En Sinaloa, estas dinámicas se ven intensificadas por condiciones estructurales no captadas por la ENCODAT, como la exposición cotidiana a la violencia, la presencia del crimen organizado y la alta disponibilidad de sustancias. La normalización del consumo de alcohol en el entorno familiar, el inicio temprano, la baja percepción de riesgo y la vulnerabilidad emocional confluyen, consolidando un problema de salud pública y social que requiere intervenciones preventivas tempranas, integrales y con enfoque territorial.

La evidencia disponible subraya la urgencia de fortalecer estrategias de prevención desde edades tempranas, con énfasis en salud mental, percepción de riesgo, entornos familiares y regulación de la publicidad digital, a fin de contener la progresión del consumo y reducir sus efectos a largo plazo en la niñez y adolescencia sinaloense.

 

Referencias

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Segunda edición del Programa de Verano: Impulsando a los Futuros Líderes de México

 

Tras el éxito de su primera edición, Fundación Sociedad Educadora, en alianza con UNO A UNO y Fundación Coppel, anuncia la segunda edición del Programa de Verano: Impulsando a los Futuros Líderes de México, una iniciativa orientada a la formación de jóvenes universitarios con vocación de servicio público, liderazgo transformador y compromiso social

Este programa ofrecerá a 32 jóvenes universitarios mexicanos una experiencia académica y formativa de alto nivel, que les permitirá comprender los principales desafíos que enfrenta México desde una perspectiva global, fortalecer sus habilidades de liderazgo y conocer de primera mano el funcionamiento de las principales instituciones públicas del país y del ámbito internacional.

Formación integral con visión global

El Programa de Verano contempla una formación intensiva en tres áreas prioritarias:

 

La agenda del programa se desarrollará en Ciudad de México y Washington, D.C., e incluye clases en la Universidad de Georgetown y en el Tecnológico de Monterrey, campus Mixcoac, además de talleres de liderazgo, encuentros con especialistas y líderes, visitas institucionales, actividades culturales y espacios de integración entre las y los participantes.

Apostar por el liderazgo joven

Al respecto, Nilzy Angulo, directora de Fundación Sociedad Educadora, señaló:

“Esta segunda edición reafirma nuestra convicción de que las y los jóvenes son agentes clave de transformación social. Apostamos por una formación integral que fortalezca liderazgos éticos, críticos y comprometidos con el bienestar colectivo y el futuro de México”.

Las y los participantes seleccionados recibirán una beca académica integral, que cubre los gastos de matrícula, hospedaje, alimentación, transporte y seguro médico durante todo el programa, permitiendo que el mérito, la vocación y el compromiso social sean el eje central del proceso de selección.

Requisitos de participación

Las personas interesadas en postularse a la segunda edición del Programa de Verano: Impulsando a los Futuros Líderes de México deberán cumplir con los siguientes requisitos

  1. Identificación oficial
    • Contar con identificación oficial vigente (INE o pasaporte).
    • Ser de nacionalidad mexicana, naturalizada y/o residir legalmente en México.
    • Tener entre 21 y 24 años cumplidos al 30 de junio de 2026.
  2. Documentación migratoria
    • Contar con Visa americana B1/B2 y pasaporte vigente para la realización del programa.
    • Es posible postularse aun cuando no se cuente con estos documentos al momento de la aplicación; sin embargo, deberán estar vigentes en caso de resultar seleccionado/a.
  3. Solicitud de beca
    • Llenar correctamente el formulario de aplicación y adjuntar toda la documentación solicitada
      dando clic aquí.
  4. Situación académica
    • Presentar comprobante de inscripción o constancia de estudios vigente.
    • Ser estudiante activo/a de cualquier carrera en una universidad en México con reconocimiento de validez oficial.
    • Haber cursado más del 50% de los estudios de licenciatura al 30 de junio de 2026, sin haber concluido la carrera.
  5. Trayectoria académica
    • Contar con un expediente académico sobresaliente.
  6. Carta de motivos y proyecto
    • Presentar una carta de exposición de motivos, explicando la necesidad del apoyo y/o los méritos académicos.
    • Presentar un proyecto o iniciativa en la que la persona candidata haya participado para enfrentar una problemática social, y proponer cómo podría resolverse mediante la formulación de una política pública o a través de un programa implementado por una institución pública en México.
  7. Video de postulación
    • Subir un video de máximo un minuto, en el que la persona postulante explique por qué debería ser seleccionada para formar parte del programa.
Convocatoria abierta

El proceso de postulación estará abierto del 19 de enero al 22 de febrero de 2026. Las personas seleccionadas serán notificadas en abril de 2026, y el programa se llevará a cabo del 24 de julio al 8 de agosto de 2026.

Para conocer todos los detalles, resolver dudas y postularse, da clic aquí.
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ENCODAT 2025: México vuelve a tener datos actualizados sobre consumo de sustancias y salud mental

Después de casi una década sin información nacional actualizada, México vuelve a contar con un panorama claro y confiable sobre el consumo de alcohol, tabaco, drogas y la situación de la salud mental de la población. En 2025 se publicó la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT), el estudio más importante del país en esta materia, cuya última edición comparable se había levantado en 2016–2017.

La ENCODAT 2025 permite conocer qué está pasando hoy, identificar cambios en los patrones de consumo y comprender mejor los riesgos que enfrentan distintos grupos de población, especialmente adolescentes, mujeres y personas en situación de vulnerabilidad. Esta información es clave para orientar acciones de prevención, atención y política pública basadas en evidencia.

¿Qué es la ENCODAT y por qué es importante?

La ENCODAT es una encuesta nacional, probabilística y representativa, aplicada a población de 12 a 65 años, que analiza:

  • El consumo de alcohol, tabaco, vapeadores y drogas ilegales
  • El uso de medicamentos fuera de prescripción
  • Indicadores de salud mental
  • Conductas de riesgo asociadas, como violencia, ideación suicida, apuestas y uso de videojuegos

En su edición 2025, la encuesta entrevistó a más de 19 mil personas, incluyendo 3,847 adolescentes y 15,353 personas adultas, lo que permite observar tendencias por edad y sexo, así como comparar resultados con mediciones previas.

Hallazgos generales: un panorama desigual

Los resultados de la ENCODAT 2025 muestran que el consumo de sustancias y los problemas asociados no evolucionan de la misma manera en todos los grupos. Mientras algunos indicadores mejoran, otros generan nuevas alertas, particularmente en el ámbito de la salud mental y el consumo en mujeres.

Alcohol: menos consumo en jóvenes, pero inicio más temprano

En términos generales, el consumo de alcohol disminuyó entre adolescentes, tanto alguna vez en la vida como en el último año. Sin embargo, un hallazgo relevante es que la edad de inicio de consumo bajó, pasando de 13.6 a 13.2 años, lo que implica un mayor riesgo de dependencia y afectaciones a la salud a largo plazo.

En la población adulta, el consumo de alcohol sigue siendo elevado. Aunque disminuyó entre los hombres, aumentó de forma importante en mujeres adultas, tanto en consumo alguna vez en la vida como en el último año. Este patrón sugiere la necesidad de reforzar estrategias de prevención con enfoque de género.

Por otro lado, el consumo excesivo de alcohol mostró una reducción clara, especialmente en adolescentes, donde cayó más de la mitad. Aun así, iniciar el consumo a edades más tempranas sigue siendo un factor de riesgo relevante.

 
Tabaco y vapeo: una transición preocupante

La ENCODAT 2025 confirma una tendencia que ya se observaba en años recientes:
el consumo de tabaco tradicional disminuyó, tanto en adolescentes como en personas adultas. No obstante, esta reducción viene acompañada de un fenómeno preocupante: el aumento acelerado del uso de cigarros electrónicos.

En adolescentes, el uso de vapeadores casi se triplicó, consolidándose como una nueva puerta de entrada al consumo de nicotina. Este incremento también se observa en mujeres, lo que representa un reto adicional para la salud pública, dada la percepción errónea de que el vapeo es menos dañino.

 
Drogas ilegales: avances en adolescentes, alertas en mujeres adultas

Uno de los hallazgos más relevantes es que el consumo de drogas ilegales disminuyó en adolescentes, especialmente en mujeres jóvenes. Esto sugiere que algunas estrategias de prevención pueden estar teniendo efecto en este grupo.

Sin embargo, el panorama cambia al observar a la población adulta. El consumo de drogas ilegales aumentó de manera significativa, particularmente entre mujeres adultas, donde prácticamente se duplicó en comparación con la medición previa. El cannabis continúa siendo la droga ilegal más consumida, y también se registraron incrementos en el uso de estimulantes tipo anfetamínico y alucinógenos.

Asimismo, la encuesta identifica un aumento en el uso de medicamentos opioides fuera de prescripción médica, un fenómeno que requiere atención preventiva y regulación adecuada.

 
Salud mental: adolescentes, el grupo más vulnerable

Por primera vez, la ENCODAT incorpora un apartado amplio de salud mental, lo que permite dimensionar la magnitud del problema a nivel nacional.

Los resultados muestran que los adolescentes presentan mayores niveles de malestar psicológico que la población adulta. Además, concentran las prevalencias más altas de:

  • Ideación suicida
  • Intentos de suicidio
  • Exposición a violencia física, emocional o sexual

Estos indicadores son más elevados en mujeres adolescentes, quienes también reportan mayores niveles de malestar psicológico en comparación con los hombres.

La encuesta también documenta la participación de adolescentes en juegos de apuestas y el uso intensivo de videojuegos, conductas que, aunque no siempre problemáticas, pueden convertirse en factores de riesgo si no se atienden oportunamente.

 
Un llamado a la prevención basada en evidencia

La ENCODAT 2025 deja claro que México enfrenta retos complejos y diferenciados en materia de consumo de sustancias y salud mental. Si bien existen avances, especialmente en la reducción del consumo en adolescentes, persisten alertas importantes en:

  • El inicio temprano del consumo de alcohol
  • El crecimiento del vapeo en jóvenes
  • El aumento del consumo de drogas en mujeres adultas
  • El deterioro de la salud mental en adolescentes

Contar nuevamente con datos actualizados permite diseñar mejores estrategias de prevención, atención y acompañamiento, centradas en las realidades actuales de la población.

Conocer estos datos no es solo un ejercicio estadístico: es un paso fundamental para proteger trayectorias de vida, fortalecer factores de protección y construir respuestas más humanas y efectivas desde la familia, la comunidad, las instituciones y la sociedad en su conjunto.

Puedes consultar la ENCODAT 2025 completa dando clic aquí, en nuestro apartado de Investigaciones, donde compartimos análisis y documentos clave para la prevención y la toma de decisiones informadas.

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Así cerramos 2025 en Sociedad Educadora: prevención que deja huella

El 2025 fue un año de trabajo constante y de aprendizajes que nos confirman algo en lo que creemos profundamente: la prevención sí funciona cuando se hace con cercanía, continuidad y participación de la comunidad.

A lo largo del año implementamos el modelo Momento de Decisión, en sus modalidades Aprende, Consciente y Formativo, llevando talleres y espacios de reflexión a escuelas y comunidades de Sinaloa, con el objetivo de fortalecer la toma de decisiones informadas frente al consumo de sustancias.

Llegamos a más escuelas y comunidades

Durante el periodo enero–diciembre de 2025, tuvimos presencia en 9 municipios, trabajando en 61 escuelas y acompañando a 7,130 estudiantes.
Además, involucramos a 220 madres, padres y tutores y a 66 docentes, convencidos de que la prevención es más efectiva cuando se construye desde la familia y la escuela.

Este año también marcó un paso importante con la llegada del programa al municipio de Eldorado, ampliando nuestra presencia territorial y acercando el modelo a nuevas comunidades.

Menor intención de consumo después de los talleres

Uno de los resultados más relevantes del año es que, después de las intervenciones, disminuyó la intención de consumo en todas las sustancias evaluadas, especialmente en aquellas de mayor presencia entre adolescentes.

 

Algunos ejemplos claros:

  • Alcohol: la intención de consumo bajó de 11.2% a 9.6%
  • Tabaco: pasó de 6.2% a 3.8%
  • Vapeadores: disminuyó de 9.0% a 7.9%
  • Marihuana: bajó de 4.9% a 2.7%

Estos datos reflejan que, tras los talleres, menos estudiantes expresan intención de consumir, un indicador clave para la prevención temprana.

Lo que niñas, niños y adolescentes propusieron para prevenir desde sus escuelas

Más allá de los números, uno de los aprendizajes más valiosos del 2025 fue escuchar la voz de niñas, niños y adolescentes. En los espacios de reflexión, las y los estudiantes compartieron propuestas concretas para fortalecer la prevención dentro de sus propias escuelas.

Entre las ideas más mencionadas se encuentran:

  • Crear espacios seguros de diálogo entre estudiantes para hablar de emociones, presiones y dudas.
  • Impulsar actividades deportivas, artísticas y culturales como alternativas saludables para el tiempo libre.
  • Realizar más talleres y pláticas preventivas que incluyan también a madres, padres y docentes.
  • Desarrollar campañas escolares creadas por las y los propios estudiantes, con mensajes dirigidos a sus compañeros.
  • Fortalecer la confianza con docentes y orientadores, para saber a quién acudir cuando se sientan en riesgo.

Estas propuestas muestran que, cuando se les da la palabra, las y los estudiantes no solo identifican riesgos, sino que también construyen soluciones colectivas.

Cerramos 2025 con la convicción de seguir

El cierre de 2025 nos deja la certeza de que informar, escuchar y acompañar sí genera cambios reales. Seguiremos trabajando para que más niñas, niños y adolescentes cuenten con herramientas para decidir, más familias tengan información para acompañar y más escuelas se conviertan en espacios protectores.

El 2026 nos espera con nuevos retos, pero también con la confianza de que vamos por el camino correcto.

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¿Qué dejamos de hacer? La pregunta incómoda detrás del aumento de adolescentes implicados en delitos de alto impacto

En los últimos años, la violencia dejó de sentirse extraordinaria: se volvió parte de la vida diaria. Está en la calle, en la música, en las conversaciones, en los videos que consumen niñas, niños y adolescentes. Poco a poco, esa violencia se filtró en el tejido social con tal fuerza que hoy estamos frente a una realidad que debería estremecernos: cada vez más menores están siendo detenidos por delitos graves.

No hablamos de un fenómeno aislado. Hablamos de una señal, de una alerta que se enciende frente a nuestros ojos y que nos obliga a cuestionarnos como comunidad, como Estado y como país:

¿Qué dejamos de hacer con nuestra infancia y adolescencia para llegar aquí?

La tendencia que revela el daño

El INEGI reportó que en 2023, 23,664 adolescentes fueron puestos a disposición de autoridades por presuntos delitos o faltas cívicas.
En 2022, los datos municipales mostraron 59,086 adolescentes imputados, con una tasa de 241.4 carpetas de investigación por cada 100 mil jóvenes.

Los delitos más frecuentes entre las carpetas de investigación (33,975 casos) hablan de violencia cotidiana:

  • Lesiones (24%)
  • Robo (15%)
  • Amenazas (9.4%)
  • Abuso sexual (9%)
  • Narcomenudeo (8.4%)

En Sinaloa, el panorama no es distinto. La Fiscalía registró en 2024:

  • 381 investigaciones abiertas contra adolescentes
  • 432 delitos presuntamente cometidos
  • 93 jóvenes en internamiento
  • 158 bajo medidas cautelares

Y quizá el dato más duro:

De acuerdo con el Centro de Internamiento para Adolescentes, de septiembre de 2024 a la fecha, 93 menores han sido detenidos por posesión de armas, robo de vehículos, narcomenudeo e incluso homicidio.
Tienen entre 14 y 17 años.

No son cifras distantes. Son rostros, historias y vidas que apenas comienzan y ya se encuentran atrapadas en dinámicas de riesgo extremo.

Las heridas que no se ven

Cuando se revisan los perfiles de adolescentes procesados por el Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes (SIJPA), aparece un patrón que se repite con una consistencia dolorosa:

 

  • 16.9% presentó ideas suicidas
  • 53% intentó quitarse la vida al menos una vez
  • 22.8% vivió maltrato familiar
  • 16% sufrió humillaciones u ofensas constantes
  • 82% consumió sustancias en algún momento

El consumo no surge de la nada. Surge de heridas.
Surge del dolor no atendido.
Surge del abandono, la soledad, los entornos violentos y la búsqueda desesperada de pertenencia.

Es ahí donde comienza la cadena:

 

Un ciclo que se retroalimenta y que las juventudes enfrentan sin herramientas suficientes para romperlo.

Sinaloa: generaciones heridas

En Sinaloa, nuestras y nuestros especialistas de Sociedad Educadora advierten que este fenómeno tiene raíces profundas y generacionales. La violencia no apareció de un día para otro; fue creciendo en medio de carencias, ausencia de oportunidades, entornos familiares fragmentados y una narrativa social que exaltó las figuras del crimen organizado como símbolos de éxito, poder o pertenencia.

Para un niño o adolescente que crece sin guía, sin acompañamiento emocional y sin redes protectoras, el “camino fácil” no parece tan fácil… parece posible.
Y en una tierra donde la cultura del narco está presente en la música, en las series, en las conversaciones y en los códigos comunitarios, la idea de “salir adelante jalando chueco” termina pareciendo una opción viable.

Aquí no hay monstruos.
Hay adolescencias lastimadas, confundidas, desorientadas y profundamente vulnerables

Y aquí es donde intervenimos: romper el ciclo antes de que inicie

En Sociedad Educadora trabajamos desde un punto estratégico: antes de que la cadena violencia–consumo–riesgo–delito se ponga en marcha.

Sí, nuestro eje es la prevención de adicciones, pero la prevención de adicciones es, en realidad, un trabajo sobre toda la arquitectura emocional y social que sostiene a un adolescente.

 

Porque la evidencia es clara:
cuando un adolescente adquiere herramientas para reconocer sus emociones, pedir ayuda, decir no, gestionar el estrés, comprender las consecuencias y construir su futuro, también disminuye su probabilidad de consumir sustancias… y con ello de entrar en dinámicas delictivas.

Lo que hacemos no es solo prevenir el consumo.
Es prevenir la violencia, la exclusión, el reclutamiento, el daño y la pérdida de vidas jóvenes.

Entonces, ¿qué dejamos de hacer?

Tal vez dejamos de escuchar.
Tal vez dejamos de acompañar.
Dejamos de estar presentes.
Dejamos de ofrecer alternativas.
Dejamos de construir comunidad.
Dejamos de proteger.

Pero también estamos a tiempo.

A tiempo de replantear nuestros modelos de prevención, de invertir en educación emocional, de fortalecer a las familias, de visibilizar a las juventudes, de escuchar sus historias y de reconstruir los entornos donde están creciendo.

A tiempo de romper el ciclo.
A tiempo de devolver la esperanza.
A tiempo de que ninguna niña, niño o adolescente tenga que elegir entre sobrevivir o delinquir.

A tiempo de actuar.

 

Referencias

INEGI. (2025). Estadísticas sobre personas adolescentes en conflicto con la ley. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/epacol/EPACOL_RR.pdf

Enfoque Noticias. (2025). Sinaloa suma 89 menores de edad detenidos durante la guerra entre “La Chapiza” y “La Mayiza”. https://enfoquenoticias.com.mx/nacional/sinaloa-suma-89-menores-de-edad-detenidos-durante-la-guerra-entre-la-chapiza-y-la-mayiza/

Extraoficial. (2025). Detienen a cuatro jovencitos con «cuernos de chivo» y vehículos de lujo robados, en Culiacán; dos detenidos son menores de edad. https://extraoficial.mx/detienen-a-cuatro-jovencitos-con-cuernos-de-chivo-y-vehiculos-de-lujo-robados-en-culiacan-dos-detenidos-son-menores-de-edad/

Sociedad Educadora. (2025). Índice de probabilidad de consumo. Documento interno.

Fiscalía General del Estado de Sinaloa. (2024). Informe anual de actividades 2024. https://fiscaliasinaloa.mx/index.php/informes/informe-2024

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Falta atención psicológica en las escuelas: los alumnos la están pidiendo

 

Las aulas se han convertido en el reflejo más claro de las transformaciones sociales que viven las nuevas generaciones. La vida digital, la sobreexposición a las redes sociales y la presión constante por cumplir estándares ajenos han modificado profundamente la forma en que niñas, niños y adolescentes se relacionan con el mundo y consigo mismos. Hoy, más que nunca, el acompañamiento psicológico en las escuelas ya no es un lujo, sino una necesidad urgente.

Una alerta que viene de los propios estudiantes

Desde 2022, Sociedad Educadora ha intervenido en más de 170 instituciones de educación básica en todo Sinaloa a través de talleres de prevención de adicciones y fortalecimiento emocional. En este proceso, ha surgido una petición reiterada por parte del alumnado: la instalación de un modelo de atención psicológica dentro de las escuelas.
En el 30% de las escuelas atendidas, los niños y adolescentes han sugerido directamente la presencia de psicólogos y talleres enfocados en la inteligencia emocional y el manejo de emociones como medidas preventivas ante el consumo de sustancias.

El dato es contundente: cuatro de cada diez estudiantes afirman que los problemas emocionales son el principal motivo que puede llevar a una persona a consumir drogas. Lo que antes se atribuía a la curiosidad, hoy se relaciona con el dolor emocional no atendido.

Un diagnóstico preocupante

Las evaluaciones aplicadas por Sociedad Educadora confirman esta tendencia. Los jóvenes muestran dificultades para manejar la frustración, baja autoestima y falta de autoconocimiento.
Más del 43% de los alumnos no confía en sus propias habilidades, 16% no se acepta tal y como es, y 46% duda de su capacidad para tomar buenas decisiones.
Estos indicadores revelan un malestar emocional creciente que se traduce en ansiedad, falta de confianza y riesgos mayores, como conductas violentas, antisociales o de consumo de drogas.

Además, más del 50% de los estudiantes tiene problemas para identificar sus propios sentimientos, lo que impide reconocer emociones como la tristeza, la frustración o el enojo, y obstaculiza la búsqueda de ayuda o acompañamiento oportuno.

Una deuda pendiente con la salud mental infantil y juvenil

Los resultados no dejan lugar a dudas: hace falta atención psicológica institucionalizada en las escuelas.
Los propios adolescentes lo están solicitando. Quieren ser escuchados, comprendidos y acompañados. Piden espacios donde puedan aprender a reconocer sus emociones, fortalecer su autoestima y manejar de manera sana los conflictos de la vida cotidiana.

Implementar un modelo de atención psicológica en el entorno escolar como lo proponen los mismos alumnos no solo contribuiría a prevenir adicciones y conductas de riesgo, sino que también sería un paso firme hacia la construcción de escuelas emocionalmente seguras.

Porque cuidar la mente y las emociones de la niñez y adolescencia es, al final, invertir en un futuro más sano, empático y resiliente para toda la sociedad.

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Programa de Verano: Impulsando a los futuros líderes de México

 

Sociedad Educadora y Uno a Uno, pusieron en marcha la primera edición del

“Programa de Verano: Impulsando a los Futuros Líderes de México”, orientado a la formación de la próxima generación de servidores públicos en el país. Este programa se realizó del 4 al 19 de julio de 2025 en Washington D.C. y Ciudad de México, con actividades académicas en la Universidad de Georgetown y el Tecnológico de Monterrey, sede Mixcoac. Los participantes asistieron además a encuentros, conferencias, talleres y visitas institucionales. El programa estuvo dirigido a jóvenes mexicanos cursando estudios universitarios con vocación de servicio público, compromiso social, liderazgo transformador y un historial académico sobresaliente.

Este programa ofreció a 32 jóvenes universitarios mexicanos la oportunidad de participar en actividades académicas, de liderazgo y visitas institucionales para comprender los desafíos que enfrenta México en áreas prioritarias, desarrollar habilidades de liderazgo y conocer el funcionamiento de las principales instituciones públicas del país.

Así vivieron 32 jóvenes universitarios nuestro Programa de Verano: Impulsando a los futuros Líderes de México.
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Informe sobre la situación del vapeo en adolescentes y su impacto en la salud pública en México: análisis y propuestas de prevención de Fundación Sociedad Educadora

 

Recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado en su sitio oficial su Informe de Prevalencia del Consumo de Tabaco 2000-2024 y Proyecciones 2025-2030 que deja ver cuestiones por demás alarmantes. La temática más relevante que deja ver el informe se encuentra en el uso del vapeador, que, en contraste con la reducción gradual del uso del tabaco tradicional y el cigarro, este se ha vuelto común y popular entre la población más joven del mundo. Poco menos de 15 millones de jóvenes de entre 13 a 15 se encuentran consumiendo activamente esta sustancia, superando en algunos de los 85 países encuestados a la prevalencia de consumo de los adultos.

Los adolescentes están usando estos productos en mayor medida que los adultos, la desregularización de la industria ha permitido que los jóvenes sean focalizados como el potencial mercado de venta, donde estas sustancias sean agresivamente publicitadas en medios digitales, a los que es bien sabido, tienen acceso sin restricciones.

A las puertas de un problema de salud pública.

¿Qué implica el uso temprano de estos dispositivos? Para entender la gravedad de los índices mostrados por la OMS es necesario exponer de sobremanera los efectos nocivos que estos dispositivos tienen en la salud:

De 2021 a 2022 la Comisión Federal Para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) realizó una investigación donde se desmantelaron 11 mil vapeadores, analizaron las sustancias no reportadas en los contenedores resultando 30 sustancias variadas que generan un daño irreversible en la salud. Las sustancias consistieron en:

 
Los efectos que estas sustancias tienen en la salud se resumen en:

 

La naturaleza de las sustancias contenidas en el líquido que se quema dentro del vapeador para generar el humo, son las causas sustanciales de los efectos sobre la salud que las futuras generaciones se encontrarían enfrentando de no revertir la tendencia de consumo actual. Un problema de salud pública sobre los daños pulmonares, enfermedades cardiovasculares y daños neurológicos entran en boga dadas las estadísticas actuales de este problema; los pronósticos de una generación de consumidores del vapeador crea un futuro negativo muy tangible, hecho que desvirtúa toda la actividad en materia de prevención del consumo del tabaco que se veía acentuada desde hace décadas. El vapeador se ha convertido en ese sustituto del cigarro, tomando su lugar como la principal amenaza para la salud de los niños, niñas y adolescentes

El caso sinaloense

De acuerdo a los múltiples diagnósticos aplicados y al Índice Global de Probabilidad de Consumo (IGPC) elaborados por Sociedad Educadora, la situación sinaloense no es menos preocupante. De mayo del presente año hasta el momento, se detectó una intención de consumo de casi el 10% del total de alumnos encuestados en 32 instituciones de nivel básico, hay casos de primer consumo de jóvenes que oscilan entre los 10 a los 13 años, y en la intención de consumo se revela la indecisión del 15% de ellos, lo que los convierte en su sector vulnerable ante el ofrecimiento de sustancias y el vapeador.

A través de estos diagnósticos se ha revelado la preocupante normalización del vapeo entre los menores de edad remarcando la necesidad de reforzar la prevención del consumo del vapeador, el 30% de los alumnos cuestionados en el más reciente estudio dicen que el vapeador hace poco o ningún daño en la salud y aunque más del 80% dicen conocer los vapeadores, no quedan claras las repercusiones que el uso de estas drogas tienen en la salud, e incluso en el entorno cercano del adolescente se percibe uso de este dispositivo de forma alarmante:

 

Estos modelos de consumo que son percibidos por los adolescentes omiten el hecho de que en el caso del cuerpo de los jóvenes que aún está en desarrollo, potencia así la adicción a la nicotina y el crecimiento con graves padecimientos congénitos cardiovasculares, neurológicos, respiratorios y cardio respiratorios. 

A pesar de la prohibición

Pese a la prohibición establecida en México en mayo de 2022, que impide la comercialización de vapeadores, cigarrillos electrónicos y sus accesorios, estos dispositivos siguen presentes en espacios públicos, especialmente entre usuarios jóvenes, quienes incluso desafían abiertamente la restricción.

Aún existen sitios dedicados a comercializar productos relacionados, sobre todo en línea. Este mercado negro resultante de la prohibición permite acceder ilegalmente a estos dispositivos. Ese mercado negro clandestino y de difícil rastreo continuó la tendencia de consumo en la ciudadanía y de la adicción a la nicotina.

Fumar es fumar: la recomendación de Sociedad Educadora

En conclusión, el cambio cultural en torno al tabaco dejó un hueco en la industria que con una combinación de factores como la reconfiguración de la percepción de riesgo, que impulsó al vape como sustituto del cigarro.

Es importante reconocer el riesgo que la persistencia de uso de los vapeadores en México, de igual forma hacer hincapié en que no importa la forma del dispositivo o la sustancia, sigue siendo perjudicial para la salud, especialmente para los niños, niñas y adolescentes.

Por todo ello Sociedad Educadora propone una estrategia integral para prevenir el vapeo de niños, niñas y adolescentes:

  •  Diagnóstico escolar sobre percepción de riesgo y consumo de sustancias, mediante herramientas como el Índice Global de Probabilidad de Consumo.
  • Capacitación a madres, padres y docentes para identificar factores de riesgo y señales tempranas en adolescentes.
  • Talleres de habilidades socioemocionales, donde las y los participantes desarrollen una toma de decisiones sana y consciente, combinada con información sobre los daños reales del vapeo y los componentes tóxicos presentes en estos dispositivos.
  • Acompañamiento institucional y escolar para fortalecer entornos seguros y protectores que promuevan estilos de vida saludables.

Referencias bibliográficas

  1.       Organización Mundial de la Salud. (2024). Global report on trends in prevalence of tobacco use 2000–2024 and projections 2025–2030. Organización Mundial de la Salud. https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/2eca3aea-b772-4272-a2ae-6fa26f3f9cd5/content
  2.     Comisión Federal para la Protección Contra los Riesgos Sanitarios. (2023). Vapeador: Ciencia de un riesgo anunciado. Secretaría de Educación Pública. https://estrategiaenelaula.sep.gob.mx/storage/recursos/2023/04/aue9np6WVX-Campana_Psicosocioeducacion_Escuelas.pdf
  3.     Sociedad Educadora. (2025, mayo 27). Riesgos del vapeo en adolescentes: Sociedad Educadora lanza alerta en escuelas de Sinaloa. https://sociedadeducadora.org/2025/05/27/el-vapeo-es-moda/
  4.     Sociedad Educadora. (2024, mayo 20). La prohibición del vape está en deuda. https://sociedadeducadora.org/2024/05/20/la-prohibicion-del-vape-esta-en-deuda/
  5.     Sociedad Educadora. (2023, septiembre 18). ¿Vapear? Algo que parece inofensivo, pero no lo es. https://sociedadeducadora.org/2023/09/18/vapear-no-es-inofensivo/

     6.  Sociedad Educadora. (2025). Índice de Probabilidad de Consumo [Informe interactivo].

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Violencia y salud mental: lo que el caso del CCH revela sobre nuestras juventudes

 

El reciente suceso en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, uno de los planteles de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dedicado a la formación de jóvenes de bachillerato, estremeció al país entero.
Un estudiante de apenas 17 años, identificado como Lex Ashton, atacó y privó de la vida a uno de sus compañeros dentro del plantel.

Las primeras investigaciones revelaron que el hecho no fue impulsivo, sino el desenlace de una historia marcada por el acoso escolar, el aislamiento social y la falta de atención en salud mental. Lex había sido diagnosticado con depresión, tenía antecedentes familiares de enfermedad mental e incluso un intento de suicidio previo que no recibió el seguimiento necesario.
La tragedia expuso el costo de mirar hacia otro lado ante los signos de sufrimiento emocional.

De la exclusión digital a la violencia: comunidades que capturan a los jóvenes

Tras el crimen, salieron a la luz los contenidos digitales que consumía el agresor. Participaba en foros y grupos de internet que fomentan discursos de odio y resentimiento, conocidos como “incels” —abreviatura de “involuntary celibates”—, donde jóvenes frustrados y emocionalmente aislados encuentran una falsa sensación de pertenencia.

La Universidad Abierta de Cataluña advierte que muchos de los integrantes de estos grupos “presentan dificultades para establecer relaciones afectivas, baja autoestima y problemas de ansiedad social”. Lo que comienza como una búsqueda de comprensión, termina por convertirse en un espacio donde se normaliza la misoginia, el rencor y la violencia.

Sin redes de apoyo reales, la soledad digital se vuelve una bomba emocional: los jóvenes, incapaces de gestionar la frustración o el rechazo, terminan adoptando narrativas extremas como válvula de escape a su dolor.

Sinaloa: un espejo de lo que está pasando

La historia que estremeció al CCH Sur parece lejana, pero sus causas no lo son. En Sinaloa, las señales de alerta sobre la salud emocional de los jóvenes también están encendidas.

Las encuestas aplicadas por Sociedad Educadora revelan un panorama que refleja con crudeza el desgaste interior de una generación que vive entre la presión social, la hiperconexión y la falta de contención emocional.

Casi la mitad de los adolescentes sinaloenses (42%) admite que solo a veces logra calmarse antes de actuar. Un tercio (33%) reconoce que apenas logra identificar lo que siente, y tres de cada diez (30%) confiesan que no siempre aprenden de las dificultades. La fragilidad emocional también se refleja en la relación consigo mismos: 15% dice no aceptarse tal como es.

 A ello se suma la realidad digital: entre 24% y 27% de los jóvenes no siempre se sienten tratados con respeto o cuidado en redes sociales, y una de cada cuatro personas ha sufrido mensajes agresivos o intimidantes. Además, 27% afirma que su privacidad ha sido vulnerada por otros. Estas cifras, aunque puedan parecer menores, muestran una convivencia virtual donde la falta de empatía y la violencia simbólica continúan normalizándose.

Y si en la Ciudad de México se hablaba de jóvenes atrapados en comunidades digitales de odio, en Sinaloa la dependencia tecnológica también preocupa: 15% siente ansiedad o intranquilidad cuando no tiene acceso a redes sociales.

Juventud y redes: una combinación que requiere guía

La era digital trajo consigo un acceso sin precedentes a la información, pero también una exposición sin límites a los discursos del odio, la comparación y la validación superficial.
El uso constante de internet y redes sociales no es el problema en sí mismo, sino la ausencia de herramientas emocionales para enfrentarlo. Un clic puede conectar o destruir. Un mensaje puede educar o alienar.

Los adolescentes, que atraviesan una etapa crítica de desarrollo emocional, se encuentran hoy más vulnerables que nunca ante la presión de “ser vistos” y “ser aceptados”.

Prevención y acción: el llamado de Sociedad Educadora

Frente a este panorama, Sociedad Educadora subraya la urgencia de actuar antes de que los casos de soledad, frustración o violencia digital se conviertan en tragedias.
La educación socioemocional no es un complemento: es una herramienta vital para prevenir el deterioro mental y emocional en la juventud.

Por ello, en Sociedad Educadora proponemos:

  • Fomentar la autorregulación emocional y el reconocimiento de las propias emociones.
  • Promover la integración social mediante actividades comunitarias, deportivas y culturales.
  • Activar redes de apoyo que detecten a tiempo los signos de aislamiento o ansiedad.
  • Ofrecer alternativas reales al uso excesivo de internet, fomentando espacios seguros de convivencia.
  • Reforzar el sentido de pertenencia y autoestima desde las escuelas y familias.

El caso del CCH no debe verse como un hecho aislado, sino como un síntoma de una crisis silenciosa que atraviesa a los jóvenes de todo el país.
En Sinaloa, aún estamos a tiempo de actuar: de escuchar, acompañar y brindar herramientas que permitan a las nuevas generaciones reconocerse, aceptarse y reconstruir vínculos reales antes de que la pantalla se convierta en su único refugio.

REFERENCIAS

 1. El Universal. “Este es el perfil psicológico de Lex Ashton, el joven que mató a un estudiante en CCH Sur.” 27 de septiembre de 2025. Disponible en: https://www.eluniversal.com.mx/tendencias/este-es-el-perfil-psicologico-de-lex-ashton-el-joven-que-mato-a-un-estudiante-en-cch-sur/

2. Universitat Oberta de Catalunya (UOC). “Incels: de la frustración masculina al odio.” 2025. Disponible en: https://www.uoc.edu/es/news/2025/incels-frustracion-masculina-odio

3. El Economista. “CCH Sur: Caso Lex Ashton alerta comunidades incel.” 27 de septiembre de 2025. Disponible en: https://www.eleconomista.com.mx/politica/cch-sur-caso-lex-ashton-alerta-comunidades-incel-20250927-778976.html

4.  Sociedad Educadora A.C. “Índice de probabilidad de consumo.” Google Looker Studio, consulta a 27 de septiembre de 2025.

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Niñas, niños y adolescentes deben conocer los riesgos de las drogas sintéticas

 

Hablar con niñas, niños y adolescentes sobre los riesgos de las drogas sintéticas no debe ser un tabú. Al contrario, es una necesidad urgente frente a la creciente exposición de la niñez y juventud a sustancias altamente adictivas y dañinas como el cristal, el fentanilo, la cocaína o el éxtasis.

Una amenaza real y cercana

El más reciente diagnóstico realizado por Sociedad Educadora (Índice global de probabilidad de consumo) a más de mil estudiantes de primaria alta y secundaria en septiembre reveló que el 50% desconoce los efectos de las drogas sintéticas. Esta falta de información abre la puerta a que los jóvenes reciban mensajes distorsionados o falsos, lo que incrementa su vulnerabilidad frente al narcomenudeo y la experimentación con drogas.

De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), las drogas sintéticas generan adicción desde el primer consumo, afectan de manera grave la salud física y mental y aumentan el riesgo de sobredosis debido a la manipulación química de sus compuestos.

El silencio como riesgo

Convertir este tema en un tabú genera un vacío de información que puede costar vidas. El cristal o metanfetamina es la droga más consumida en 28 estados de México, incluido Sinaloa, y representa el 59.8% de las atenciones en centros de tratamiento y rehabilitación, según datos del SISVEA.

La falta de información no protege: expone. Si niñas, niños y adolescentes no reciben educación preventiva sobre drogas sintéticas, difícilmente podrán decir “no” cuando alguien les ofrezca estas sustancias.

 

Educar para prevenir adicciones

Para Sociedad Educadora, la prevención se construye con información clara y participación activa. Las experiencias adversas en la infancia como la violencia, la presión social o problemas de salud mental, se relacionan estrechamente con el inicio en el consumo de drogas sintéticas, afectando en mayor medida a adolescentes y mujeres, quienes suelen presentar síntomas como depresión, ansiedad o estrés traumático.

En respuesta, Sociedad Educadora impulsa talleres de prevención como Momento de Decisión Aprende (para estudiantes), Consciente (para madres, padres y cuidadores) y Formativo (para docentes). Estos programas fortalecen a la comunidad educativa y familiar, brindando herramientas para enfrentar la presión social y rechazar el consumo de drogas.

La información como primera defensa

El acceso a información verídica sobre drogas sintéticas es la primera línea de defensa. Callar no protege; educar sí salva vidas. Preparar a niñas, niños y adolescentes para reconocer los riesgos del cristal, el fentanilo y otras drogas, y para tomar decisiones firmes, es un compromiso social ineludible.

Sociedad Educadora reafirma su misión de encabezar este esfuerzo preventivo en Sinaloa y México, protegiendo a las nuevas generaciones frente al creciente riesgo de las drogas sintéticas

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