Con el regreso a clases también comienza una nueva etapa para miles de niñas, niños y adolescentes. Y para Sociedad Educadora, este ciclo escolar representa también una nueva oportunidad para seguir llevando la prevención a las escuelas y comunidades de Sinaloa. Desde 2022 hemos trabajado en 14 municipios del estado, llevando talleres y herramientas a niñas, niños, adolescentes, madres, padres, cuidadores y docentes, con un objetivo muy claro: fortalecer todo aquello que puede ayudar a prevenir situaciones de riesgo y promover una vida más saludable.
Y este nuevo ciclo no será la excepción: estaremos interviniendo en 10 escuelas de 7 municipios de Sinaloa, llevando nuevamente espacios de aprendizaje, diálogo y acompañamiento para que más niñas, niños y adolescentes cuenten con herramientas para tomar mejores decisiones y construir entornos más seguros.
Ahora estamos a punto de iniciar una nueva etapa con nuestros talleres, justo cuando las aulas vuelven a llenarse y comienzan nuevos retos.Porque regresar a clases no solamente significa volver a la rutina, reencontrarse con amigos o estrenar útiles. También significa enfrentarse a nuevas emociones, responsabilidades, amistades, cambios y decisiones.
Cada etapa tiene sus propios retos
Para un niño de preescolar, puede ser difícil separarse de mamá o papá, adaptarse a un nuevo espacio o relacionarse con otras personas.
En primaria, pueden aparecer preocupaciones relacionadas con las calificaciones, las amistades, sentirse aceptado o aprender a resolver conflictos.
En secundaria, los cambios físicos y emocionales se hacen más presentes. También pueden aparecer presión de grupo, necesidad de pertenecer, conflictos y una mayor exposición a situaciones de riesgo en internet y redes sociales.
Y en preparatoria, llegan nuevos niveles de libertad y responsabilidad. Tomar decisiones sobre el futuro, las relaciones, los estudios y la vida personal puede generar presión, dudas o estrés.
Cada etapa es diferente y cada sentimiento importa.
Lo que para un adulto puede parecer un problema pequeño, para quien lo está viviendo puede ser algo muy grande.
La prevención empieza antes del problema
Por eso, hablar de prevención no significa solamente decir “no consumas drogas” o advertir sobre lo que puede salir mal. También significa enseñarles qué pueden hacer cuando algo se complica.
Fortalecer la autoestima, aprender a reconocer y expresar las emociones, tener personas de confianza, saber pedir ayuda, tomar decisiones, establecer límites y contar con espacios seguros son algunas de las herramientas que pueden convertirse en factores de protección.
Y estos factores pueden hacer una diferencia cuando niñas, niños y adolescentes se encuentran frente a situaciones de riesgo. Desde casa también podemos comenzar con acciones muy sencillas: preguntar cómo se sienten, escuchar sin juzgar, evitar minimizar sus problemas, reconocer sus esfuerzos y mantener una comunicación abierta.
A veces, una pregunta tan sencilla como “¿cómo te sentiste hoy?” puede abrir una conversación que necesitaba suceder.
Un nuevo ciclo para seguir educando para prevenir
El regreso a clases nos recuerda que la prevención no ocurre solamente cuando existe un problema.
Prevenir es acompañar antes.
Es escuchar antes.
Es enseñar antes.
Es estar presentes.
Este nuevo ciclo de talleres representa para Sociedad Educadora la oportunidad de seguir construyendo, junto con las escuelas, las familias y las comunidades, espacios donde niñas, niños y adolescentes puedan desarrollar herramientas para enfrentar los retos de cada etapa.
Porque detrás de cada estudiante hay una persona que está aprendiendo a crecer, a tomar decisiones, a entender lo que siente y a descubrir quién quiere ser.
Y acompañar ese proceso también es prevención.
Educar para prevenir es estar presentes hoy para ayudarles a construir un mejor mañana. 🌱











