¡Cuidemos juntos a nuestras niñas y niños: internet, adicciones y prevención!

El acceso a la tecnología ha transformado la vida de las nuevas generaciones, brindando oportunidades únicas para aprender, comunicarse y jugar. Sin embargo, también es fundamental estar alerta a los peligros que pueden acechar en el mundo digital, especialmente en lo que respecta a la prevención de adicciones.

El potencial de internet

Internet se ha convertido en un recurso invaluable para niñas y niños, permitiéndoles acceder a una amplia gama de información, herramientas educativas y oportunidades de socialización. Desde investigar temas escolares hasta participar en actividades interactivas y juegos en línea, las posibilidades son infinitas. Sin embargo, esta accesibilidad también trae consigo riesgos que pueden influir negativamente en su salud y bienestar, incluyendo el desarrollo de adicciones.

Ciberacoso: una amenaza real

Una reciente encuesta realizada por Sociedad Educadora en escuelas secundarias de Sinaloa ha revelado que 67% de los niños y niñas encuestados han sido víctimas de ciberacoso. Este fenómeno se manifiesta de diversas formas, desde comentarios despectivos en redes sociales hasta la difusión de imágenes o mensajes amenazantes. Las consecuencias del ciberacoso pueden afectar no solo la salud mental de los jóvenes, sino también su vulnerabilidad a comportamientos adictivos.

La normalización del acoso en línea

El ciberacoso es más común de lo que muchos padres pueden imaginar. Los jóvenes, a menudo intimidados y con miedo a hablar sobre sus experiencias, pueden recurrir a sustancias o comportamientos de escape, aumentando el riesgo de adicciones y problemas de salud mental como ansiedad y depresión.

 
Retos virales: diversión o peligro

Además del ciberacoso, niñas y niños pueden verse tentados a participar en retos virales peligrosos. Estas tendencias, promovidas por influencers en redes sociales, pueden poner en riesgo su salud y seguridad.

Desafíos Alarmantes

Uno de los retos más preocupantes es el conocido como «El que se duerme al último, gana», que implica el consumo de clonazepam, un medicamento que puede provocar somnolencia extrema, interrupción de la respiración y, en el peor de los casos, la muerte. A pesar de los serios riesgos involucrados, muchos jóvenes se sienten atraídos por la idea de participar, lo que pone de relieve la necesidad de supervisión y orientación adecuadas para prevenir el uso de sustancias.

Exposición a contenidos inapropiados

Otro riesgo significativo es la exposición a contenidos nocivos en línea. Según la misma encuesta, un impactante 68% de los niños reportaron estar expuestos a material relacionado con drogas. Esta exposición puede influir negativamente en sus decisiones y comportamientos, especialmente cuando interactúan con influencers que promueven conductas de riesgo, aumentando la probabilidad de desarrollar adicciones.

La clave está en la comunicación

Para proteger a tus hijos e hijas, es fundamental fomentar una comunicación abierta y sincera. Los jóvenes deben saber que pueden acudir a sus padres ante cualquier problema en línea. Este diálogo no solo les brinda seguridad, sino que también les ayuda a comprender mejor los riesgos asociados con el uso de Internet y el potencial de las adicciones.

Herramientas de Protección

Los controles parentales son una herramienta útil para supervisar el contenido al que acceden los niños. Implementar estas herramientas no se trata de espiar, sino de garantizar su bienestar en un entorno digital que puede ser impredecible y peligroso.

Cuidemos juntos el futuro digital de nuestras niñas, niños y adolescentes

Internet tiene el potencial de ser un espacio enriquecedor para niñas y niños, pero también plantea serios riesgos que requieren atención. La combinación de comunicación abierta, educación y supervisión puede ayudar a navegar este mundo digital de manera segura y responsable. Fomentar un entorno de confianza y cuidado no solo empodera a las futuras generaciones para hacer un uso positivo y seguro de la tecnología, sino que también es fundamental en la prevención de adicciones.

Día Mundial de la Salud Mental: Cuidar tu bienestar emocional es clave para prevenir conductas de riesgo

Este 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, es el momento perfecto para recordar lo importante que es cuidar nuestra salud mental, especialmente en tiempos de incertidumbre. Para muchos jóvenes, situaciones como la presión académica, las expectativas familiares, los conflictos con amigos o la incertidumbre sobre el futuro pueden generar ansiedad, miedo y estrés. Estos retos, sumados a momentos difíciles como la violencia en la comunidad o los cambios repentinos en la vida cotidiana, afectan profundamente el bienestar emocional.

Síntomas de ansiedad que podrías estar experimentando

Es posible que estés viviendo estos momentos difíciles sin darte cuenta de que tu cuerpo y tu mente están enviando señales de estrés y ansiedad. Algunos de los síntomas más comunes entre los jóvenes incluyen:

  • Dificultad para concentrarse: si te cuesta mantener la atención en las tareas escolares o te distraes fácilmente, puede ser una señal de ansiedad.
  • Cambios en el apetito: comer de más, por ansiedad o buscar «escapar» de las emociones, o perder el apetito por completo.
  • Problemas para dormir: insomnio, despertares frecuentes o, por el contrario, dormir en exceso para evitar enfrentarte a la realidad.
  • Irritabilidad o cambios de humor: sentir que te enojas fácilmente o que pasas de estar triste a estar molesto en poco tiempo.
  • Aislamiento social: evitar a tus amigos o no querer hablar con nadie puede ser una señal de que algo te está afectando emocionalmente.
  • Uso excesivo de redes sociales o videojuegos: si usas las redes sociales o los videojuegos para evitar pensar en tus problemas, esto puede ser una señal de que necesitas desconectarte emocionalmente.

Identificar estos síntomas es un primer paso crucial para tomar el control de tu bienestar mental. Si te reconoces en alguno de estos comportamientos, recuerda que es normal sentir ansiedad, pero es importante encontrar formas saludables de manejarla.

 
¿Cómo afecta la ansiedad a la juventud?

La ansiedad y el estrés pueden aparecer en diferentes formas y manifestarse de manera única en cada persona. Estos sentimientos a menudo llevan a los jóvenes a buscar vías rápidas para aliviar el malestar emocional, lo cual puede conducir a conductas no saludables como:

  •  Uso excesivo de redes sociales: aunque es normal que las redes sean un escape, su uso irresponsable puede aumentar la ansiedad y la comparación constante, afectando tu autoestima y bienestar.
  • Aislamiento emocional: guardarse las emociones, evitar hablar sobre lo que sentimos o no pedir ayuda puede agravar la sensación de estrés o incluso llevar a la depresión.
  •  Desregulación del sueño y la alimentación: la ansiedad y el encierro pueden alterar nuestros hábitos de sueño y alimenticios, lo que impacta directamente en nuestra salud mental y física.
  •  Consumo de sustancias: en algunos casos, la ansiedad puede llevar a buscar alivio inmediato mediante el consumo de sustancias como el alcohol, tabaco o drogas. Aunque esto puede parecer una solución temporal, el consumo de drogas aumenta el riesgo de desarrollar adicciones y agrava los problemas emocionales.

Estos comportamientos, aunque parezcan inofensivos al principio, pueden convertirse en factores de riesgo para el desarrollo de adicciones u otras conductas autodestructivas. Por eso es esencial que como jóvenes aprendamos a manejar nuestras emociones de manera saludable.

Tips para manejar la ansiedad y el estrés en casa

Estar encerrados en casa puede generar sentimientos de agobio, miedo o incluso aburrimiento, lo que incrementa la probabilidad de caer en hábitos no saludables. Aquí te dejamos algunos consejos prácticos para manejar la ansiedad y cuidar tu salud mental:

  1. Limita el uso de redes sociales: está bien estar conectado, pero no dejes que las redes sean tu único escape. Pon límites de tiempo y busca actividades que te relajen, como leer, escuchar música o hacer ejercicio.
  2. Habla sobre tus emociones: no tienes que lidiar con todo tú solo. Si sientes ansiedad o miedo, busca a alguien de confianza con quien hablar. Expresar lo que sientes te ayudará a liberar tensión.
  3. Mantén una rutina saludable: dormir lo suficiente, comer bien y hacer ejercicio son fundamentales para mantener el cuerpo y la mente equilibrados.
  4. Practica técnicas de respiración o meditación: dedica unos minutos al día a calmar tu mente. La respiración profunda o la meditación pueden ayudarte a reducir el estrés.
  5. Participa en actividades que te hagan sentir bien: encuentra hobbies o pasatiempos que disfrutes y te ayuden a desconectarte de las preocupaciones.
La conexión entre la ansiedad y las conductas adictivas

Cuando la ansiedad o la depresión no son tratadas, muchas veces buscamos formas rápidas de sentirnos mejor, lo que puede incluir conductas adictivas. Además de las redes sociales y los videojuegos, el consumo de sustancias como alcohol, tabaco o drogas se convierte en una «salida» fácil pero peligrosa. Este tipo de comportamientos alivian temporalmente el malestar, pero a largo plazo, aumentan el riesgo de dependencia y crean un ciclo que es cada vez más difícil de romper.

Por ejemplo, la ansiedad prolongada puede hacer que un joven recurra al alcohol o a las drogas para intentar calmarse o desconectarse de sus preocupaciones. Sin embargo, el uso de estas sustancias no solo empeora la salud mental, sino que también afecta el cuerpo y la vida social, creando una espiral de problemas.

En Sociedad Educadora, sabemos que trabajar en la salud emocional desde jóvenes es esencial para prevenir estas conductas de riesgo. Al aprender a manejar tus emociones y a enfrentar los momentos difíciles, puedes evitar caer en hábitos nocivos que afecten tu bienestar a largo plazo.

Fortalece tu salud mental: ¡Haz la diferencia en tu vida!

Este 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, te invitamos a reflexionar sobre la importancia de cuidar tu bienestar emocional. Los momentos difíciles, como la violencia que vivimos o el encierro en casa por otras circunstancias, pueden generar ansiedad y estrés, pero también son oportunidades para aprender a gestionar nuestras emociones de manera positiva.

Recuerda que no estás solo. En Sociedad Educadora, estamos aquí para brindarte herramientas y talleres que te ayuden a cuidar tu salud mental y prevenir conductas adictivas. Fortalecer tu bienestar emocional es el primer paso para construir una vida más saludable y plena.

¿Y quién apoya a las maestras y maestros en tiempos de incertidumbre?

Si bien las maestras y maestros son quienes enseñan en la escuela, también son un escudo de protección y acompañamiento emocional de los estudiantes. Pero en tiempos violentos, como los actuales, ¿quién acompaña a los docentes?

En las últimas semanas, Culiacán ha estado inmerso en un ambiente de violencia e incertidumbre. Esta situación ha impactado profundamente a la sociedad, creando estrés, ansiedad y miedo, tanto en adultos como en niños, niñas y adolescentes.

Como parte de esta sociedad, nuestras maestras y maestros también son afectados, ya que enfrentan sus propios temores y preocupaciones.

¿Cómo se puede mantener la calma y brindar apoyo emocional a los alumnos cuando ellos mismos está atravesando una situación de estrés? La autorregulación se convierte en una herramienta clave para poder actuar de manera efectiva y ser un refugio seguro en el aula.

¿Qué es la autorregulación y cómo puede ayudar en el aula?

La autorregulación es la capacidad de identificar, comprender y gestionar nuestras propias emociones y reacciones ante situaciones de estrés o ansiedad. Para los docentes, aprender a autorregularse es vital no sólo para su bienestar personal, sino para mantener un ambiente positivo y estable en el aula.

 

Estrategias de autorregulación para docentes

  •  Reconocer las emociones: es importante que los docentes se permitan sentir miedo o preocupación. Identificar las emociones es el primer paso para gestionarlas.
  • Respiración consciente: practicar ejercicios de respiración profunda puede ayudar a calmar el sistema nervioso en momentos de crisis.
  • Pausa reflexiva: tomarse un momento antes de reaccionar a situaciones difíciles ayuda a evitar decisiones impulsivas.
  • Autocuidado: priorizar el autocuidado físico y emocional es crucial para estar en condiciones de brindar apoyo a los demás.

Manejo de crisis y ansiedad en el aula: un espacio seguro para los alumnos

En momentos de crisis, los niños y niñas también sufren el impacto emocional del entorno. Como docentes, es importante crear un ambiente seguro en el que las y los estudiantes se sientan protegidos y comprendidos.

Acciones concretas para gestionar la ansiedad de los estudiantes

  • Validar emociones: permitir que los niños y niñas expresen sus miedos sin juzgarlos. Preguntas simples como “¿Cómo te sientes?” pueden abrir el espacio para la conversación.
  • Rutinas estables: mantener una rutina diaria en el aula proporciona una sensación de normalidad y control en un entorno incierto.
  • Técnicas de relajación: introducir técnicas como la respiración profunda o ejercicios de atención plena (mindfulness) puede ayudar a los alumnos a manejar su ansiedad.
  • Hablar con honestidad y calma: explicar la situación de manera adecuada a la edad y tranquilizar a los alumnos sin generar pánico. Los niños necesitan sentir que los adultos tienen el control de la situación.

El rol de las escuelas: un refugio en tiempos difíciles

Más allá del aula, la escuela se convierte en un espacio de protección emocional para los estudiantes. Los directores y personal administrativo también juegan un papel crucial en garantizar que tanto los maestros como los alumnos reciban el apoyo necesario.

 

Acciones que las escuelas pueden tomar

  • Capacitación en manejo emocional: ofrecer talleres y capacitaciones para que los docentes desarrollen habilidades de manejo emocional y crisis.
  • Red de apoyo: establecer canales de comunicación abiertos entre docentes, directores y padres de familia para compartir inquietudes y estrategias de afrontamiento.
  • Acceso a recursos psicológicos: proporcionar apoyo psicológico en la escuela para aquellos alumnos y maestros que lo necesiten.

Un llamado a cuidar de nosotros mismos para cuidar de los demás

En tiempos de violencia e incertidumbre, las y los docentes se enfrentan al desafío de ser un pilar de apoyo emocional para su alumnado mientras cuidan de sí mismos.

La autorregulación, el manejo de crisis y la creación de un ambiente seguro en el aula son herramientas esenciales para sobrellevar estas situaciones.

En Sociedad Educadora reiteramos nuestro compromiso de seguir brindando recursos y talleres de cuidado socioemocional que fortalezcan tanto a los docentes como a los alumnos en estos momentos difíciles.

Cómo cuidar la salud emocional de tus hijas e hijos en momentos difíciles: consejos para manejar la ansiedad y prevenir conductas de riesgo

En momentos complicados, ya sea una situación de violencia, una pandemia o un desastre natural, es común que nos veamos obligados a quedarnos en casa. En estas circunstancias, nuestras hijas e hijos pueden tener muchas preguntas, y aunque no siempre tengamos todas las respuestas, es esencial que sientan seguridad emocional. Además, estos momentos de incertidumbre pueden incrementar la ansiedad, lo que podría derivar en hábitos poco saludables o incluso en conductas adictivas. Aquí te contamos cómo prevenirlas.

La conexión entre la ansiedad y las conductas de riesgo

El estar encerrados en casa por periodos prolongados puede incrementar la ansiedad y el estrés tanto en los adultos como en los niños y adolescentes. Este estrés, si no es gestionado de manera adecuada, puede traducirse en comportamientos poco saludables, como el consumo excesivo de azúcar, la sobreexposición a pantallas o el aislamiento emocional. Estos hábitos, aunque parezcan inofensivos, pueden ser el primer paso hacia conductas adictivas o perjudiciales en el futuro.

Por eso, en Sociedad Educadora, creemos que la clave para prevenir las adicciones comienza con el cuidado de la salud emocional. Al fortalecer la capacidad de manejar el estrés y la ansiedad, reducimos significativamente los factores de riesgo.

Consecuencias de la ansiedad y el estrés no gestionado

Cuando las emociones como la ansiedad y el miedo se vuelven constantes, los niños y adolescentes pueden intentar aliviar esa incomodidad mediante comportamientos compulsivos o adictivos, como:

  • Consumo excesivo de alimentos poco saludables: La comida rica en azúcares puede convertirse en una fuente rápida de «recompensa» para calmar la ansiedad.
  • Uso excesivo de dispositivos electrónicos: El tiempo prolongado en pantallas, ya sea en videojuegos o redes sociales, puede ser una forma de evasión que incrementa la desconexión emocional y la dependencia tecnológica.
  • Evasión emocional: Evitar hablar de sus sentimientos y no buscar apoyo emocional puede ser un signo de que necesitan herramientas para lidiar con el estrés.

 

¿Cómo manejar la ansiedad en casa?

Frente a estos momentos difíciles, es importante que, como familia, se puedan implementar estrategias que ayuden a manejar la ansiedad y a generar un entorno emocionalmente seguro. Aquí te damos algunos tips para empezar:

  1. Explícale lo que está sucediendo de manera simple: Aunque no tengas todas las respuestas, lo más importante es que se sientan acompañados y seguros. Puedes decirles: «No controlamos lo que ocurre afuera, pero aquí estamos a salvo y cuidándonos».
  2. Crea una rutina: Establecer horarios para las actividades diarias, como estudiar, jugar y descansar, ayudará a que sientan una mayor estabilidad y control sobre lo que pueden manejar.
  3. Realicen actividades en familia: Juegos de mesa, cocinar juntos, o leer en voz alta son actividades que fortalecen los lazos familiares y brindan un espacio de tranquilidad.
  4. Practiquen ejercicios de respiración: Enseñar a tus hijas e hijos a calmarse mediante técnicas de respiración profunda es una herramienta poderosa para manejar el estrés.
  5. Mantén el contacto emocional: Pregunta a tus hijas e hijos cómo se sienten y escucha sus preocupaciones. A veces, expresar sus miedos es todo lo que necesitan para sentirse mejor.

La importancia de talleres para el bienestar socioemocional

En Sociedad Educadora, estamos comprometidos con la salud emocional de niñas, niños, adolescentes y sus familias. Nuestro taller Momento de Decisión es un espacio diseñado para brindar herramientas prácticas que fortalezcan los factores de protección emocional, permitiendo que niñas, niños, jóvenes y sus familias enfrenten mejor los retos de la vida diaria, evitando el desarrollo de conductas adictivas.

Este taller aborda no solo la prevención de adicciones, sino también el manejo de la ansiedad, el estrés y otros factores emocionales que, si no se gestionan adecuadamente, pueden poner en riesgo el bienestar de nuestras familias.

Fortalece la salud emocional de tu familia y prevén conductas de riesgo

Ya sea una situación de violencia, una pandemia o un desastre natural, estar obligados a quedarnos en casa puede generar estrés y ansiedad en toda la familia. Sin embargo, al cuidar nuestra salud emocional y fortalecer nuestras relaciones familiares, podemos prevenir conductas de riesgo y fomentar un ambiente de bienestar. Recuerda que no estás solo, y en Sociedad Educadora estamos aquí para brindarte apoyo y herramientas a través de nuestros talleres y recursos.

Si buscas más consejos o deseas participar en nuestros programas, no dudes en contactarnos. Juntos podemos hacer una diferencia en el bienestar de nuestras familias.

¿Sabes cuáles son los mitos sobre consumo de drogas en jóvenes?

“Es que sus papás se divorciaron”; “Es que estaba deprimido”; “Es que lo hace para soportar la pobreza”… mitos como estos son recurrentes en la percepción pública y las creencias sobre las razones por las que los jóvenes comienzan a consumir drogas. ¿Los has escuchado?

Estas ideas preconcebidas no sólo simplifican una realidad multifacética, sino que también pueden desviar la atención de las verdaderas causas y soluciones efectivas.

En el contexto de Sinaloa, donde el consumo de drogas es una preocupación significativa, es crucial desmitificar estas creencias para abordar el problema de manera efectiva.

El informe de Sociedad Educadora, Diagnóstico de adicción a las drogas (2021), revela que los factores que llevan a los jóvenes a consumir sustancias son diversos y están profundamente interconectados con su entorno social, emocional y familiar.

A continuación, se desglosan algunos de los mitos más comunes y se contrastan con datos reales, especialmente en el contexto de Sinaloa.

«Sólo los jóvenes con familias disfuncionales tienden a consumir drogas»

Este mito sostiene que sólo aquellos jóvenes que provienen de entornos familiares inestables están en riesgo de caer en el consumo de drogas. Sin embargo, los estudios revelan que el consumo de drogas no está restringido a este grupo.

De hecho, factores como la curiosidad y la presión social son más determinantes.

En Sinaloa, según el Diagnóstico de adicción a las drogas (2021),  un 56% de los entrevistados manifestó que el principal motivo para comenzar a consumir fue la curiosidad, sin relación directa con la estructura familiar​.

Esto demuestra que el consumo de drogas responde a causas multifactoriales que van más allá del entorno familiar. La prevención debe centrarse en generar conciencia sobre los riesgos y brindar herramientas emocionales y sociales para enfrentar situaciones de presión.

«Los jóvenes consumen drogas para ser aceptados socialmente»

El mito de que los jóvenes recurren al consumo de drogas para ser aceptados socialmente se ve confrontado por la realidad de que la mayoría de ellos no participan activamente en deportes u otras actividades grupales que normalmente fomentan la socialización.

Según los datos proporcionados por Sociedad Educadora, el 83% de los jóvenes encuestados no practica ningún deporte. Esta falta de participación en actividades grupales podría estar relacionada con la percepción de aislamiento social, la carencia de redes de apoyo o el manejo inadecuado del tiempo libre, todos ellos factores de riesgo que pueden influir en la decisión de consumir drogas.

La relación entre la aceptación social y la práctica del deporte radica en el hecho de que los deportes, especialmente aquellos en equipo, proporcionan un entorno natural para la interacción social y la creación de vínculos. Al participar en actividades deportivas, los jóvenes tienen la oportunidad de integrarse en grupos, lo que les brinda un sentido de pertenencia y reconocimiento por parte de sus compañeros. Este sentimiento de aceptación es fundamental durante la adolescencia, una etapa en la que la identidad social se está formando y la necesidad de ser aceptado por los pares es especialmente fuerte.

Sin embargo, es importante destacar que la presión social no es la única ni la principal razón para el consumo de drogas, ya que existen otros motivos como la curiosidad y la búsqueda de experiencias nuevas.

«Los jóvenes empiezan a consumir drogas porque son obligados o influenciados por malas amistades»

Aunque la influencia de amistades es un factor, no es la única razón por la cual los jóvenes inician el consumo de drogas. Según el mismo estudio, un 39% de los encuestados en Sinaloa comenzó a consumir porque alguien les ofreció la sustancia, pero en ningún caso fueron obligados​. Por otro lado, como ya se anotó, un 56% mencionó que simplemente lo hicieron por curiosidad.

La presión social existe, pero no siempre es el detonante principal. Por ello, es fundamental educar a las y los jóvenes sobre la importancia de tomar decisiones informadas y los peligros del consumo, incluso cuando este parece ser una elección personal o «controlada».

«Los jóvenes que tienen éxito académico o en deportes no están en riesgo de consumir drogas»

Es común creer que aquellos jóvenes que destacan en lo académico o en el ámbito deportivo están exentos del riesgo de consumir drogas. Sin embargo, la realidad es que el éxito en estas áreas no garantiza inmunidad frente a la adicción.

Los datos de Sociedad Educadora de Sinaloa revelan que, sorprendentemente, un 89% de las personas encuestadas que se sienten satisfechas y motivadas con su desempeño en la escuela o en el trabajo, también reportan estar luchando con una adicción.

Esto sugiere que incluso aquellos jóvenes que parecen estar «bien» y tienen éxito en lo que hacen, no están libres de riesgos.

La presión por mantener el rendimiento, el estrés asociado con las expectativas altas y la búsqueda de mecanismos para lidiar con la carga emocional son factores que pueden llevar a estos jóvenes a recurrir al consumo de drogas como una forma de escape o manejo del estrés.

La realidad: ¿Entonces por qué consumen drogas?

Como se puede observar, no existe una única causa que explique por qué los jóvenes consumen drogas.

El consumo es el resultado de una combinación de factores biológicos, psicológicos, sociales y ambientales. Cuando se interrelacionan factores como la genética, el entorno familiar, las influencias sociales, la salud mental y el acceso a drogas, juegan un papel crucial.

La importancia de la prevención

Prevenir el consumo de drogas es una tarea multidimensional que requiere un enfoque integral. Es necesario desmentir estos mitos y ofrecer a las y los jóvenes espacios seguros donde puedan aprender a tomar decisiones informadas, sin presión social o mitos que distorsionen la realidad.

Programas de prevención bien diseñados, como los promovidos por Sociedad Educadora, han demostrado que una intervención temprana, sobre todo en la adolescencia, puede ser clave para reducir el riesgo de consumo.

De hecho, el 61% de los encuestados cree que haber tenido acceso a un programa de apoyo emocional durante la niñez podría haberles ayudado a evitar el consumo de drogas.

La prevención no sólo salva vidas, sino que también fortalece a las comunidades al reducir el impacto social y económico que trae consigo la adicción.

Apostemos por educar a niñas, niños y adolescentes y brindarles las herramientas necesarias para un futuro libre de drogas.

Referencias

Sociedad Educadora de Sinaloa. (2021). Diagnóstico de adicción a las drogas en Sinaloa: Octubre 2021. Sociedad Educadora de Sinaloa.

Este es un factor muy importante para prevenir el suicidio

 

El suicidio es un problema que ya representa en México y Sinaloa una profunda crisis de salud mental, que afecta de manera desproporcionada a hombres y jóvenes de entre 25 y 29 años.

En nuestro país, por ejemplo, las cifras de casos han mostrado un incremento en los últimos años. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la tasa de suicidios pasó de 5.3 por cada 100 mil habitantes en 2017 a 6.3 en 2022, lo que significa un aumento de más de 1,600 casos en cinco años.

¿Cómo se mitiga un problema tan doloroso como impactante?

El fortalecimiento de las redes de apoyo y la educación socioemocional son unos de los factores clave en la prevención de suicidio. La falta de estas puede incrementar significativamente el riesgo de depresión, lo que a su vez puede llevar al suicidio.

La Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) de 2021 revela que las personas sin redes de apoyo social reportan una mayor prevalencia de síntomas depresivos, lo que resalta la importancia de fomentar conexiones sociales y emocionales saludables.

Cada año el tema recobra relevancia pública en septiembre, mes reconocido a nivel mundial como el de la Prevención del Suicidio, un periodo dedicado a crear conciencia sobre la importancia de la salud mental y la prevención.

Este esfuerzo global culmina el 10 de septiembre, durante el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha promovida por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La situación del suicidio en Sinaloa

Sinaloa no es ajeno a esta problemática. En 2023, el estado registró 181 suicidios, un incremento notable respecto a los 115 casos reportados en 2020. Este aumento es alarma.

 

 

El papel de la educación socioemocional en la prevención

La educación socioemocional es una herramienta esencial para prevenir el suicidio y otros riesgos psicosociales, como el consumo de drogas. Desarrollar habilidades emocionales desde temprana edad permite a las personas manejar el estrés, resolver conflictos y tomar decisiones informadas, disminuyendo así la probabilidad de que recurran a comportamientos autodestructivos. En este contexto, septiembre es un mes clave para promover la importancia de estos programas educativos, que no solo abordan la prevención del suicidio, sino que también refuerzan la salud mental general de la población.

Compromiso de Sociedad Educadora y reflexiones de septiembre: prevención integral y apoyo emocional

En este contexto de reflexión y acción, Sociedad Educadora reafirma su compromiso con una prevención integral a través de nuestro modelo de intervención: con el taller «Momento de Decisión Aprende”, el cual tiene una visión holística, vamos más allá de prevenir adicciones. Nuestro enfoque busca ofrecer a niñas, niños y adolescentes un espacio seguro donde puedan explorar y comprender los riesgos psicosociales que enfrentan.

Durante el taller, se les proporciona herramientas prácticas para identificar y manejar señales de alerta, tanto en sí mismos como en sus compañeros. A través de actividades interactivas y discusiones guiadas, las y los participantes aprenden a fortalecer sus factores de protección, como la autoeficacia, el autocuidado y la capacidad de establecer redes de apoyo. El objetivo es empoderar a los jóvenes para que se sientan capaces de enfrentar momentos difíciles y busquen ayuda cuando la necesiten.

Además, entendemos que el apoyo de la familia es fundamental en la prevención de riesgos psicosociales. Por ello, nuestro modelo de intervención toma en cuenta también a padres, madres y cuidadores, brindándoles el taller “Momento de Decisión Consciente”, con estrategias y conocimientos para apoyar a sus hijas e hijos de manera efectiva. Al involucrar a toda la familia, buscamos crear un entorno en el que niñas, niños y adolescentes se sientan respaldados y comprendidos, lo que les permite afrontar los desafíos con mayor fortaleza y confianza.

Nuestro compromiso durante septiembre y todo el año es crear un entorno de apoyo continuo, donde la salud mental y emocional de niñas, niños y adolescentes sea una prioridad. A través del taller «Momento de Decisión», trabajamos para garantizar que cada niña, niño y joven tenga acceso a las herramientas y el apoyo necesarios para vivir una vida saludable y plena.

Fortalecen alianza Sociedad Educadora y el SESESP

 

La cooperación entre el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública y Sociedad Educadora busca dotar a padres y madres de herramientas para prevenir el consumo de drogas en sus familias

En un mundo donde el acceso a sustancias nocivas y la presión social están en constante aumento, es esencial que los adultos cuenten con las herramientas necesarias para guiar a sus hijos e hijas de manera efectiva, por ello Sociedad Educadora y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública fortalecieron su alianza para la prevención de adicciones.

Gracias a esta colaboración, en Sociedad Educadora tenemos la oportunidad de impartir el Taller Momento de Decisión Consciente a personal clave del SESESP, desde el viernes 23 de agosto, ofreciendo herramientas esenciales para que padres, madres y cuidadores puedan fortalecer los factores de protección en sus familias.

«Sociedad Educadora es para nosotros el aliado ideal que hemos encontrado con la sociedad civil. Hemos aprendido, mejorado, afinado este proyecto, y medido todo lo que hacemos”, expresó Thania Karina Parra y Parra, titular del Centro Estatal de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia con Participación Ciudadana del SESESP.

Irving Salazar Gaxiola, director de Sociedad Educadora, agradeció la apertura y el tiempo dedicado a la implementación de este taller, destacando la importancia de las alianzas entre gobierno y sociedad civil para trabajar por el bienestar de niñas y niños.

Subrayó que invertir en prevención también es una forma de disminuir costos y problemas sociales, como la atención médica, la pérdida de productividad laboral y la delincuencia. La prevención promueve comunidades más seguras.

Sociedad Educadora y SESESP, a través del Ceprevsin, trabajan unidos en la prevención de adicciones desde hace dos años, cuando se implementó el programa Decide, Yo Sí Digo No, con el que se busca inhibir la intención de consumo de niñas, niños y adolescentes.

 

Un Taller que fortalece familias

Desde el viernes 23 de agosto, empleados de diversas áreas del SESESP, como el Centro Estatal de Información y el propio Ceprevsin, además de personal de la Secretaría de Seguridad Pública, comenzaron el Taller Momento de Decisión Consciente.

La capacitación será todos los viernes hasta septiembre.

“Vamos a recibir un gran proyecto que no solo es una capacitación para lo que nosotros realizamos en materia de seguridad, sino también para una formación personal”, afirmó Parra y Parra.

“Si algo hemos aprendido en nuestra experiencia, es que el tema socioemocional es una de las partes fundamentales de muchos de los problemas que terminan en violencia y que escalan hasta la delincuencia”.

Los participantes fueron cuidadosamente seleccionados, siendo padres y madres de familia que trabajan directamente en la prevención con niñas, niños y adolescentes.

El principal objetivo del Taller Momento de Decisión Consciente es dotar a los participantes de estrategias que reduzcan la intención de consumo de drogas y minimicen otros riesgos asociados en sus hijos e hijas.

Al fortalecer estos factores de protección, se crea una base sólida para prevenir la entrada al consumo de sustancias, ayudando a construir un presente y un futuro más seguro y saludable para las nuevas generaciones.

¿Quieres prevenir adicciones en tu espacio de trabajo?

Si deseas implementar nuestro Taller Momento de Decisión Consciente en tu empresa o institución, no dudes en contactarnos al correo admin@sociedadeducadora.org o llamarnos al 667 712 2304.

Este esfuerzo conjunto demuestra cómo la colaboración entre instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil puede generar cambios positivos y duraderos en la comunidad, especialmente en la prevención de adicciones y la promoción del bienestar familiar.

Alarma en Sinaloa: ¿estamos fallando a nuestras niñas y niños ante la creciente intoxicación por drogas?

En los últimos años, Sinaloa ha enfrentado un alarmante incremento en los casos de intoxicación por drogas en menores de edad. Según un artículo reciente publicado en Revista Espejo, el número de niñas y niños ingresados en hospitales debido al consumo de sustancias tóxicas ha crecido de manera preocupante. Este fenómeno nos lleva a cuestionar si realmente estamos proporcionando el cuidado adecuado a nuestros jóvenes.

Alarma creciente: estadísticas que preocupan

Los datos son impactantes. Durante los últimos meses, se ha registrado un aumento significativo en el número de menores que requieren atención médica urgente por intoxicación. En comparación con años anteriores, los hospitales de Sinaloa han visto un incremento del 30% en estos casos. Niñas y niños de edades tan tempranas como los 8 años están siendo afectados, una realidad que nos obliga a replantear nuestras estrategias de protección y prevención.

Factores de riesgo: ¿por qué están accediendo a drogas?

El acceso de niñas y niños a las drogas en Sinaloa está influenciado por diversos factores que interactúan y crean un entorno peligroso para su bienestar. A continuación, se abordan algunos de los principales riesgos según el  Diagnóstico de Adicción a las Drogas en Sinaloa (2021).  

Curiosidad y entorno familiar: probando sustancias en casa

Uno de los primeros factores es la curiosidad, muchas veces despertada dentro del propio entorno familiar. El diagnóstico revela que la experimentación con drogas suele comenzar en el hogar, un espacio que debería ser seguro, pero que, sin embargo, se convierte en el lugar donde los menores tienen su primer contacto con estas sustancias. Cuando en casa no se abordan abiertamente los riesgos del consumo de drogas, y no hay un ambiente de supervisión y diálogo, los jóvenes carecen de la información necesaria para tomar decisiones seguras.

Falta de supervisión y comunicación en el hogar

La falta de supervisión y comunicación es otro factor crucial. En muchos casos, los padres no están lo suficientemente involucrados en las actividades diarias de sus hijos, lo que permite que los menores experimenten con drogas sin que nadie lo note. Sin un diálogo abierto y continuo sobre los peligros del consumo de sustancias, los jóvenes quedan desinformados y vulnerables, lo que aumenta las posibilidades de que tomen decisiones perjudiciales para su salud.

Proximidad a puntos de venta de drogas

El fácil acceso a las drogas en comunidades y escuelas también representa un riesgo significativo. En muchas zonas vulnerables de Sinaloa, las drogas están al alcance de los menores debido a la falta de control y vigilancia. Esta proximidad expone a los jóvenes a tentaciones constantes y peligrosas en su entorno cotidiano, creando una situación en la que es muy fácil que experimenten con estas sustancias.

Condiciones socioeconómicas y vulnerabilidad

Las condiciones socioeconómicas juegan un papel fundamental en la exposición de los menores a las drogas. En comunidades con altos niveles de pobreza y desempleo, las drogas pueden ser percibidas como una vía de escape o incluso como una forma rápida de obtener ingresos. Los menores en estas comunidades están especialmente en riesgo, ya que la falta de oportunidades y apoyo social los hace más susceptibles a involucrarse en actividades relacionadas con el consumo o la distribución de drogas.

Deficiencia en la educación preventiva

Finalmente, la ausencia de una educación preventiva adecuada contribuye significativamente a este problema. Sin programas efectivos que informen a los menores sobre los riesgos asociados al consumo de drogas, los jóvenes carecen de la conciencia y el conocimiento necesarios para evitar estas sustancias. La falta de educación preventiva los deja desprotegidos y más propensos a experimentar con drogas.

 

La responsabilidad colectiva: un problema de todas y todos

Este escenario plantea una pregunta esencial: ¿estamos, como sociedad, cuidando bien de nuestras niñas y niños? Proteger a los menores no es solo una tarea de los padres, sino un esfuerzo colectivo que involucra a la comunidad, las autoridades y las instituciones educativas. La implementación de programas de prevención y la creación de entornos seguros son fundamentales para combatir esta tendencia.

El futuro de niñas, niños y adolescentes: ¿qué medidas debemos tomar?

Para enfrentar esta crisis, es crucial tomar medidas inmediatas. Las políticas públicas deben reforzarse, garantizando que las sustancias peligrosas sean menos accesibles para los menores. Asimismo, la educación en el hogar y en las escuelas debe enfocarse en la prevención, enseñando a los jóvenes sobre los peligros reales del consumo de drogas.

Además, es vital que las autoridades sanitarias y las comunidades trabajen juntas para ofrecer recursos y apoyo a los menores y sus familias. Solo mediante un esfuerzo conjunto podremos revertir esta preocupante tendencia y asegurar un futuro más seguro para nuestras niñas y niños.

Estos casos no son simplemente tragedias individuales, son reflejo de una brecha en la conciencia colectiva sobre la responsabilidad parental y comunitaria. La prevención debe ser una prioridad en todos los niveles de la sociedad, comenzando por la educación y concientización de los cuidadores sobre los peligros asociados al consumo de drogas en el hogar.

La prevención de intoxicaciones accidentales por consumo de drogas en bebés y niños menores requiere un enfoque multidimensional que involucre a la comunidad en su conjunto. La colaboración entre profesionales de la salud, educadores y líderes comunitarios es crucial para implementar medidas efectivas de prevención y concientización.

En última instancia, proteger la inocencia y la seguridad de los niños pequeños es una responsabilidad compartida. Solo a través de un esfuerzo concertado y un compromiso colectivo podemos mitigar los riesgos y crear un entorno seguro y protector para las generaciones futuras.

Referencias
Revista Espejo. (2024, 12 de agosto). Cada vez hay más niños en hospitales de Sinaloa intoxicados por drogas. Revista Espejo. https://revistaespejo.com/2024/08/12/cada-vez-hay-mas-ninos-en-hospitales-de-sinaloa-intoxicados-por-drogas/

El abandono de los jóvenes: una puerta abierta al narcotráfico

En México, el abandono y la falta de oportunidades para los jóvenes han creado un caldo de cultivo perfecto para que muchos se vean atraídos por el narcotráfico. Este fenómeno no es nuevo, pero su evolución y la incorporación alarmante de adolescentes y jóvenes adultos a las filas del crimen organizado merecen una reflexión profunda, especialmente en el contexto del Día Internacional de la Juventud.

Contexto de abandono y desesperanza

En ciudades como Culiacán, la incorporación de adolescentes y jóvenes al narcotráfico no solo responde a la falta de acceso a educación de calidad y empleos bien remunerados, sino también a un contexto más amplio de precarización y desesperanza. La desintegración de los tejidos sociales y familiares, combinada con un sistema que a menudo falla en proporcionar alternativas viables, crea un caldo de cultivo ideal para el narcotráfico.

El fenómeno del narcotráfico no es simplemente una cuestión de enriquecimiento rápido. Los jóvenes no solo buscan dinero; lo que les atrae es el acceso y la calidad de las sustancias, y la posibilidad de solventar su consumo personal. Esta dinámica revela que la participación en el narcomenudeo también responde a una búsqueda de satisfacción inmediata y de un horizonte de posibilidades que el Estado, por omisión o acción, les niega.

La atracción del narcomenudeo: incentivos y necesidades

El narcotráfico ofrece a los jóvenes algo que la sociedad y las instituciones no pueden: un sentido de pertenencia, empoderamiento y un horizonte de posibilidades. La participación en el narcomenudeo se convierte en una forma de reivindicación y agencia personal en un contexto de precarización de la vida y falta de opciones viables.

Estos jóvenes encuentran en el narcotráfico no solo una fuente de ingresos, sino también una serie de incentivos simbólicos. El reconocimiento de los pares, los encuentros sexuales, el consumo irrestricto de sustancias ilícitas, la fiesta, la adrenalina y el estatus de «macho alfa» o «hembra alfa» son aspectos atractivos que el narcomenudeo ofrece. En contraste, las instituciones sociales y el sistema en general parecen incapaces de ofrecer alternativas igualmente atractivas o empoderadoras.

La realidad del abandono y la desigualdad

Este abandono y la falta de oportunidades no solo aumentan la vulnerabilidad de los jóvenes, sino que también amplían las paradojas entre lo que deberían ser sus expectativas y las limitaciones impuestas por su realidad económica, social, política y cultural. La orfandad ciudadana y el desempoderamiento frente a gobiernos fallidos y clientelismo electoral agravan esta situación, creando un ciclo de desesperanza y criminalidad.

El narcomenudeo, al proporcionar un sentido de propósito y pertenencia, se convierte en una vía para que los jóvenes traten de revertir su condicionamiento limitativo. Aunque son conscientes de los riesgos y la estigmatización asociados con esta práctica, los incentivos de vida que ofrece el narcotráfico superan sus preocupaciones por la moralidad y la legalidad.

 

Un llamado a la acción en el Día Internacional de la Juventud

El Día Internacional de la Juventud nos ofrece una oportunidad para reflexionar y actuar. Es fundamental invertir en programas educativos y laborales que ofrezcan a los jóvenes alternativas viables y atractivas. Además, debemos fortalecer el tejido social y familiar, promoviendo valores y estructuras que puedan ofrecer el apoyo necesario.

La clave está en las decisiones asertivas y el desarrollo socioemocional

La realidad de los jóvenes involucrados en el narcotráfico refleja una profunda crisis de abandono y falta de oportunidades. En este contexto, el desarrollo socioemocional emerge como una herramienta clave para prevenir la involucración en el crimen organizado y facilitar la reintegración de los jóvenes en riesgo.

El desarrollo socioemocional ayuda a los jóvenes a:

1. Fomentar la autoconciencia y la autorregulación: reconocer y gestionar emociones permite tomar decisiones más informadas y evitar caminos destructivos.

2. Promover habilidades de resolución de conflictos: manejar conflictos de manera constructiva y buscar soluciones pacíficas reduce la propensión a involucrarse en actividades ilícitas.

3. Desarrollar una red de apoyo: crear espacios de apoyo y pertenencia es crucial para ofrecer alternativas al narcotráfico.

4. Ofrecer alternativas y oportunidades: programas educativos y laborales que respondan a los intereses y talentos de los jóvenes son esenciales para brindar opciones viables.

5. Reforzar la autoestima y el sentido de pertenencia: promover actividades que desarrollen habilidades y ofrezcan reconocimiento positivo contrarresta la atracción del narcotráfico.

Invertir en el desarrollo socioemocional no solo es una estrategia preventiva, sino un compromiso con el bienestar integral de nuestros jóvenes. Ofrecerles las herramientas necesarias para entenderse a sí mismos y tomar decisiones asertivas es fundamental para construir una sociedad más justa y segura.

Taller Momento de Decisión Consciente: Sociedad Educadora en el Instituto MIA

Nuestra intervención en el Instituto MIA

Durante más de un mes, desde el 4 de junio hasta el 10 de julio, Sociedad Educadora estuvo presente en el Instituto MIA, también conocido como Museo Interactivo sobre Adicciones, impartiendo el Taller Momento de Decisión Consciente. Este taller está dirigido a padres, madres de familia y cuidadores, y tiene como objetivo principal reconocer y valorar el rol que las familias tienen en la promoción del bienestar y el desarrollo de sus integrantes con el fin máximo de prevenir adicciones.

Objetivos del taller

El taller busca que los padres, madres y cuidadores identifiquen que su desempeño parental puede ser un factor de protección que contribuya a eliminar o disminuir la intención de consumo de drogas en sus hijos e hijas. Además, destaca la importancia de ser padres, madres o cuidadores informados, positivos y cercanos a sus hijos e hijas, fomentando su autonomía y responsabilidad para un desarrollo saludable e integral.

La importancia de estar informados

Es crucial que las familias estén preparadas para enfrentar el tema de las drogas. No basta con decirles a los hijos que digan NO a las drogas; es esencial que lo hagan con conocimiento y convicción. Los padres y las madres que disponen de información adecuada sobre las drogas y sus efectos pueden hablar del tema con sus hijos e hijas de manera creíble, contrarrestando mensajes erróneos y convirtiéndose en referentes informativos.

Desarrollo de habilidades de comunicación

Durante el taller en el Instituto MIA, las y los participantes aprendieron a identificar y aplicar habilidades de comunicación que les permitan establecer lazos familiares que contribuyan a disminuir la intención de consumo de drogas en sus hijos e hijas. Incluso aquellos que no son padres pueden beneficiar a familiares pequeños, adolescentes, jóvenes y a sí mismos con la información recibida.

Entre los testimonios de los participantes, varios padres de familia compartieron que ya están implementando lo aprendido con sus hijos, especialmente con los adolescentes. Buscan maneras de comunicarse con más confianza con ellos y de estar más pendientes de sus actividades.

Incluso, participantes más jóvenes que aún no tienen hijos comentaron que, después de tomar el taller, tratan de estar más en contacto con sus propios padres. Gracias a esto, los conflictos familiares han disminuido, ya que ahora cuentan con herramientas socioemocionales para manejar situaciones difíciles del día a día.

 

Beneficios para todas y todos los participantes

Aunque el taller está dirigido principalmente a padres, madres y cuidadores, también es altamente beneficioso para jóvenes y personas que no tienen hijos. La información proporcionada les ayuda en su toma de decisiones diarias, fomentando:

  • Ser personas con criterios y deseos propios.
  • Lograr mayor autonomía e independencia.
  • Establecer relaciones más simétricas con sus padres o tutores.
  • Respetar a los demás y hacerse respetar.
  • Comprender que la separación de los lazos familiares no implica una ruptura.
  • Soportar mejor los conflictos.
  • Asumir responsabilidades.
  • Tomar decisiones y aceptar sus consecuencias.
  • Establecer vínculos estrechos con su grupo de iguales.
  • Decir conscientemente y de manera convincente “No” a las drogas y argumentar sus decisiones.

“A pesar de que esta capacitación está dirigida a personas que ya son padres, quiero decir que me parece incluso una ventaja para quienes aún no lo somos. Las herramientas que se enseñan en el taller y la información que se brinda acerca de los estilos de crianza nos permitirán ser padres informados y respetuosos”.

Adalay Montoya, Directora del Instituto MIA.

Compromiso de Sociedad Educadora

En Sociedad Educadora, seguimos comprometidos con fortalecer la comunicación entre madres, padres, cuidadores e hijos adolescentes para prevenir conductas de riesgo. Te invitamos a leer nuestra sección de Tips para mamás y papás, donde encontrarás consejos sobre cómo abordar el tema del consumo de drogas con tu adolescente.

¿Quieres prevenir adicciones en tu espacio de trabajo?

Si deseas implementar nuestro Taller Momento de Decisión Consciente en tu empresa o institución, no dudes en contactarnos al correo admin@sociedadeducadora.org o llamarnos al 667 712 2304.